lunes, 5 de marzo de 2018

Entrevista a Anna Lavatelli


«La LIJ vino a buscarme un día en que

estaba aburrida en casa».



Foto: Marina Caccia

Con una vasta trayectoria literaria y una intensa labor de promoción de la lectura, Anna Lavatelli es un referente indispensable en el mundo de la literatura infantil y juvenil. Bajo el influjo de autores como García Márquez y Gianni Rodari, sus personajes se mueven con naturalidad entre lo cotidiano y lo fantástico: niños que nacen con una hermosa cola verde a la que le dan múltiples usos cuando aprenden a caminar o le temen a la oscuridad, una niña que es capaz de oler la maldad de un hombre que quiere arrebatarle la casa a su familia, una señora tan gorda que no puede salir de su departamento y debe luchar contra la soledad hasta que alguien le regala una alfombra mágica que la hará sentirse ligera como una pluma. Anna nos revela, a través de sus historias, que los mejores argumentos tal vez están más cerca de nosotros de lo que pudiésemos pensar y, valiéndose de la imaginación, los hace volar hacia desenlaces insospechados, hacia la esperanza. 

Si bien Anna nació en Italia y vive ahí, frecuentemente visita nuestro país, que también es muy suyo desde hace muchos años, cuando conoció a su esposo peruano e inició una hermosa historia de afectos y libros con el Perú. Con motivo de su última visita, compartimos una amena charla con ella y descubrimos algunas de las claves que subyacen a su consagrada trayectoria: amor por la lectura, pasión por la escritura, compromiso, respeto absoluto por el público infantil, preocupación por la literatura como forma estética, búsqueda de originalidad y exploración constante de nuevas formas de narrar. ¿Quién dijo que escribir para niños es fácil?

Llevas más de 30 años como autora de LIJ. ¿Por qué escogiste escribir para niños?
Fue más bien la LIJ que vino a buscarme, un día en que estaba aburrida en casa. Recuerdo que me senté en la mesa, con un vacío adentro. Me puse a escribir y me salió un cuento para niños. No era gran cosa, el cuento en sí, pero fue un lindo pasatiempo y quise repetir la experiencia, una y otra vez. Poco a poco, mi pasatiempo se transformó en una verdadera pasión. Allí entendí que escribir para los niños y los jóvenes era comprometerse con un trabajo de responsabilidad; y visitar su mundo, sus perspectivas y sus vivencias, un reto encantador.

En tu opinión, ¿qué función cumple el autor de LIJ en la sociedad?
El escritor de LIJ es la persona que cumple con la hermosa y desafiante tarea de hacer que los chicos se enamoren de la lectura, haciendo que descubran la poderosa fuerza emocional y la belleza creativa de las palabras, así como la posibilidad de acercarnos con capacidad crítica a nuestro entorno social.

¿Qué tipo de historias buscas ofrecerles a tus lectores?
Sobre lo que más me provoca escribir ―y lo que más me divierte también― son los pormenores y los acontecimientos que pasan en la vida real. Los pequeños eventos cotidianos pueden esconder valores universales y adquirir una gran resonancia, si logramos investigar lo que hay por detrás, reconstruir ―a través de la imaginación― el ambiente y las situaciones en que ocurrió. El uso de la ficción, en estos casos, es una forma de investigación donde la verosimilitud termina siendo más verdadera que la verdad misma, o sea más transparente e inteligible para los jóvenes lectores. Eso me encanta.

Como buena seguidora de Rodari, la fantasía juega un papel importante en tus historias, a pesar de que estas también parten de lo cotidiano y lo real. ¿Qué papel consideras que cumple la fantasía en la LIJ?
Creo que hoy en día tenemos que darle un significado nuevo a la fantasía. En su Gramática de la fantasía, Rodari nos enseñó a jugar con las palabras, sacando de ellas ideas para escribir cuentos y (sobre todo) para hacer hipótesis y pensar que lo imposible tal vez es solamente lo que no se ha intentado todavía. Este «juego» creativo valió como una muestra de potencialidades, pero seguir repitiéndolo de la misma manera sería anular su fuerza original. La fantasía ahora es, para mí, la capacidad de explorar los lugares de lo que es posible, mezclando lo que pasa a diario con lo inusual y lo inesperado, con lo que nos gustaría que cambiara, aunque parezca difícil lograrlo. La hipótesis literaria es el terreno donde trabajo con mi imaginación.

Antes has declarado que naciste en un pueblo rural y tus primeros años de vida estuvieron alejados de los avances tecnológicos de la actualidad. ¿Qué tanto influye en tu escritura haber vivido estas dos épocas tan diferentes entre sí?
Es cierto, soy una inmigrante digital, que no tiene una ciudadanía bien asentada dentro de este nuevo mundo. El cambio más importante que puedo registrar en mi escritura ha sido una modificación del estilo: párrafos más cortos, diálogos más rápidos, brevedad en las descripciones y uso moderado de adverbios y adjetivos. Quiero precisar que no ha sido una mera simplificación del texto, todo lo contrario. He trabajado y sigo trabajando en un estilo sobrio, denso, preciso y profundo, donde las palabras tengan más sentido. La comunicación en las redes es casi siempre banal, confusa, necia y repetitiva; entonces un autor tiene que salvar las palabras de su posible pérdida de sentido.

Desde que empezaste a publicar, ¿has notado alguna evolución en el público infantil?
Muchos son los cambios en las nuevas generaciones, debido a un contexto que empuja y acelera la transformación del sistema de vida. Pero, por dentro, el proceso psicológico del crecimiento de la persona, en términos de afectividad y formación del carácter, no me parece muy cambiado. En el proceso formativo de un joven, quedan las inquietudes de siempre, las mismas grandes preguntas que no tienen respuesta.

Desde tu experiencia, ¿en dónde radica la complejidad de escribir para niños?
En lo personal, considero que esa complejidad radica en la dificultad de descubrir lo que más impulsa a un chico a seguir leyendo el libro que tiene en sus manos; qué es lo que espera encontrar más allá del cuento en sí. Y, además, de qué manera puedo yo acercarme a mi lector, captar su atención sin renunciar a la calidad literaria del texto, sin dejar de ser auténtica en lo que escribo.

Agradecemos a Anna Lavatelli por su interés en conocer iniciativas relacionadas con la promoción de la lectura sean ya consagradas o en proceso de desarrollo, como es nuestro caso. Valoramos mucho sus consejos y sus palabras de aliento para este blog.

Lo que debes saber sí o sí
Para conocer más sobre la trayectoria de Anna y sus libros, puedes visitar su web desde aquí.  

Si quieres seguir leyendo
Te recomendamos los siguientes libros de Anna:
La cola verde (Norma)
 

Huesos de dinosaurio (SM)
 

El cañon Boom (Santillana)
 

Ligera como una pluma (Norma)


¿Dónde encontrar sus libros?

La cola verde (Norma)
Disponible a S/ 24.00 en Crisol y Communitas.

Huesos de dinosaurio (SM)
Disponible a S/ 32.00 en los puntos de venta de plan lector de SM. Pueden consultar aquí.

El cañon Boom (Santillana)
Disponible a S/ 32.00 en los puntos de venta de Santillana. Pueden consultar aquí.

Ligera como una pluma (Norma)
Disponible a S/ 28.00 en Crisol y Communitas.




miércoles, 21 de febrero de 2018

Mis libros LIJeros recomendados

Por Papá Crónico

El pato y la muerte, de Wolf Erlbruch
La muerte siempre me pareció un concepto complejo y aún más cuando pensaba en cómo definirle a mi hija esa idea que nos remite directamente a la tristeza. Un día de suerte, encontré la portada maravillosa en la que un pato miraba al cielo. Era una imagen simple, metafórica, y el libro confirmaría lo que vi en él sin haberlo abierto. El pato y la muerte es la historia de un animal a quien sigue de cerca la muerte, un extraño que, sin embargo, ha llegado hasta allí y ahora observa pacíficamente lo que hace. El pato, sin duda, ha sido feliz, y así lo muestra, orgulloso. De a pocos, la muerte y el animal se hacen amigos, o algo así. El tiempo, no obstante, hace lo suyo, y pronto el pato se irá sintiendo cada vez más cansado y reconocerá en las cosas que ve algo que quizá no vuelva a presenciar más. Es una especie de adiós, síntoma de que es momento de partir. Y la muerte, amiga, está allí, a su lado, abrazándolo, calentando su cuerpo. Observándolo mientras se aleja, fluyendo sobre un río. Porque así es la vida.

El libro lo tengo reservado para cuando, libremente, mi hija me pregunte acerca de la muerte. Es lo bueno de los libros: son herramientas que, a través de la imaginación, nos permiten hablar de ciertas cosas difíciles.



Los tres osos, de Anthony Browne
Esta versión del cuento clásico me gusta porque me permite contar la historia desde dos puntos de vista: el de la pequeña que se pierde y llega a casa de los tres osos; y el del pequeño oso, que encuentra, maravillado, a una niña que ha causado un alboroto en su casa.

Es un relato, genialmente ilustrado por Anthony Browne, que nos sitúa en la vida de dos modernas familias humanizadas: papá oso, mamá oso y 'Catalina' Oso (así llamaba yo al pequeño, para hacer que mi hija sienta que es parte de la historia), que salen a dar un paseo y al volver a su hogar, encuentran una silla rota, un plato de comida vacío y a una niña durmiendo una siesta. Por el otro, la pequeña, curiosa como toda pequeña, invade un espacio extraño y luego se apodera de él. Clásico pero cómico, este cuento lo disfruto con mi hija y me permite incluso mostrarle lo divertido que es, dentro de todo, romper un poco el molde y hacer lo que uno quiere. Claro, con las consecuencias que ello trae.



Willy y Hugo, de Anthony Browne
Willy se siente solo. Es un pequeño y particular monito que quiere tener amigos, pero ellos no están para él. Todos se burlan de su forma de vestir. Hasta que, en un accidente, conoce a Hugo. Hugo es distinto a Willy: es enorme, pero a pesar de las notorias diferencias, ambos terminan haciéndose amigos. Hugo puede hacer cosas que Willy no, y viceversa. Me gustan las historias sencillas y con un mensaje claro y creo que es lo más útil en los libros infantiles. Y este libro, además, consigue que el mensaje cale en cualquiera: y es porque siempre tendremos un amigo, siempre hay alguien que nos entiende, que conecta con nosotros, incluso cuando parece no tener nada parecido a mí. A los 3 años, mi hija se pasó todo el año hablando de sus amigos y amigas, y a veces incluso llegaba a casa triste por no tener ninguno cuando el día anterior tenía muchos. Pues bien, este libro nos permite explicar el valor de encontrarlos.




Sobre Papá Crónico

Papá de Catalina, periodista, lector y bloguero. Papá Crónico es un proyecto personal con el que busca compartir su experiencia como padre primerizo: las emociones, las dudas, los temores, los aprendizajes… En su página, además tiene una sección dedicada a las lecturas que comparte con su hija: Pequeñas Letras, donde comparte videoreseñas sobre libros cuidadosamente seleccionados.



Si quieren seguirlo…


¿Dónde encontrar sus recomendaciones?
El pato y la muerte (Bárbara Fiore Editora)
Disponible entre S/ 71 y S/85 en Íbero Librerías, Librería Sur y en Cuarto de Juegos (https://cuartodejuegos.net)

Los tres osos (Fondo de Cultura Económica)
De momento, se encuentra agotado en las librerías del FCE en Perú.

Willy y Hugo (Fondo de Cultura Económica)
De momento, se encuentra agotado en las librerías del FCE en Perú.


Todos los libros recomendados por Papá Crónico también están disponibles para lectura libre en la Sala de Lectura Infantil Cota Carvallo, en la Casa de la Literatura Peruana.

Horario de atención:
Martes a viernes de 10:00 a.m. a 5:00 p.m.
Sábados y domingos de 10:00 a.m. a 6:00 p.m.



sábado, 17 de febrero de 2018

¿Alguien dijo libro álbum?

Aproximación a sus características a través del análisis de Los días raros


El álbum es la única contribución que la literatura infantil ha hecho
 a la literatura, los demás géneros han sido
puramente imitativos.
Peter Hunt



Si bien el libro álbum en nuestro país está presente desde hace varios años como objeto de culto y deleite para los especialistas en literatura infantil y juvenil, incluso con producción local; su concepto sigue resultando confuso para el público no especializado y su lectura todavía no es masiva en las escuelas, como sí ocurre en otros países donde se le considera un aliado fundamental para la formación de lectores. No obstante, en los últimos años, el término ha estado cada vez más presente en talleres, seminarios o conferencias y el interés va aumentando notoriamente gracias al reconocimiento de algunos libros álbum peruanos como Desayuno (Catálogo The White Ravens 2014), ¡Más te vale, mastodonte! (Premio A la Orilla del Viento 2013) y La pequeña niña (Lista de Honor IBBY 2018), o al trabajo de sellos editoriales especializados como Polifonía Editora y el reciente Ludo. Entonces… ¿qué hace diferentes a esos libros de los que tanto se habla? ¿Qué es un libro álbum?

Dada su evolución constante y los muchos caminos de realización que ofrece el libro álbum, es difícil encontrar una definición que los abarque todos. Por ello, tomando como base estudios como los de Nodelman (1988), Durán (1999), Van der Lindenn (2006) o Bosch (2007), podemos concluir que su esencia radica en la función expresiva que tienen las imágenes, las cuales no se limitan a cumplir un rol decorativo y subordinado al texto (como suele verse en el libro ilustrado tradicional), sino que toman vuelo propio e interactúan con la palabra para ampliarla, complementarla o, incluso, contradecirla.

Por ejemplo, en Los días raros (Premio A la Orilla del Viento 2014), de María Fernanda Heredia y Roger Ycaza, el texto no nos narra una historia; por el contrario, toma vuelos poéticos para hablarnos, desde una voz en primera persona, de lo que llama «los días raros», aquellos en los que no logramos sonreír, en los que la tristeza nos embarga y el mundo parece distinto visto a través de su cristal. Por su lado, la ilustración le otorga identidad a la voz poética y a través de la sucesión de las imágenes —de la narrativa visual— descubrimos la causa de su tristeza: pronto va a mudarse y esto supone su separación de una persona muy querida por él, tal vez su padre o su abuelo. Encontramos, pues, que en este libro no podríamos omitir las ilustraciones porque estaríamos perdiendo claves imprescindibles para comprender la historia. Sin ellas, la comprensión del texto tomaría caminos muy diferentes. Así pues, veamos cómo se complementan texto e imagen en las siguientes páginas:


©Roger Ycaza ©FCE


En esta doble página, el texto se refiere a la tristeza de los días raros que parece manifestarse incluso en la taza de chocolate sin espuma de bienvenida. La imagen nos muestra al niño cabizbajo, lo notamos no solo por lo que dice, sino también por su cabeza gacha y la expresión de su rostro sin sonrisa. En el lado izquierdo, observamos las cajas que desde el inicio nos revelan la próxima mudanza. Por la ranura inferior de la puerta se esparce un líquido azul, tal vez la tristeza que lo invade, que invade el ambiente.

Como se puede apreciar, la imagen es indispensable para leer un libro álbum. Por ello, también nos toca observar e interpretar los detalles que la componen, porque ninguna elección suele ser casual cuando estamos ante un buen libro álbum. Por ejemplo, notamos que en los espacios predominan los tonos neutros y opacos, los cuales contribuyen a la construcción de la atmósfera triste que es sugerida por el texto. Sobre estos tonos, destacan notoriamente el blanco de la piel del niño y el rojo de su cabello, de manera que focalizamos fácilmente la atención en el protagonista y en sus expresiones. No es casual tampoco que un pajarito que ronda algunas páginas y acompaña ciertas acciones del niño, comparta los mismos colores con él: cuerpo azul y pico rojo, y que también estos sean los colores de las pocas hojas que penden de las ramas que se aprecian en la tapa y en la contratapa.

Así como la elección de colores es fundamental en este libro álbum, lo mismo ocurre con el encuadre de las imágenes, el punto de vista que nos muestra al niño en diferentes planos, pero no lo rostros de los adultos. Tanto el texto como la imagen coinciden en que están focalizados en el sentir del niño, en su mundo interior. Por ejemplo, en la escena de la despedida, vemos un primer plano del rostro compungido del niño que está abrazado a su ser querido, a quien se ve parcialmente. Esta escena no está acompañada de texto, lo cual nos permite apreciar otra de las posibilidades del libro álbum: que la imagen narre por sí misma. En este caso, en la despedida, una parte fundamental para la narración visual, se opta por acompañar las ilustraciones con el silencio. Quizás no haya palabras precisas o suficientes para expresar el dolor de la separación, para explicar lo difícil de aquel momento.


©Roger Ycaza ©FCE


©Roger Ycaza ©FCE


En la secuencia observada, notamos otra característica del libro álbum: las brechas de interpretación que surgen al pasar la página, ese espacio de lo que no se dice ni se muestra, pero que queda a construcción del lector como algo tácito, sobreentendido. Tal como se aprecia, primero vemos al niño abrazando a su ser querido. En la siguiente imagen, ya se aleja de la casa y se despide con la mano de su familiar que lo observa desde la puerta. El tiempo que tomamos en pasar de una página a otra abre la posibilidad de que ciertos hechos transcurran en la historia sin que queden registrados ante nuestros ojos. Otras brechas que quedan abiertas a construcción del lector son la identidad de este ser querido o los posibles motivos del alejamiento.

Otro elemento importante a considerar es la composición de la imagen; es decir, cómo se ubican sus elementos en la doble página. Por ejemplo, en las siguientes imágenes vemos que el cambio en la posición del niño nos transmite la idea de que ha avanzado en su recorrido, la sensación de desplazamiento.


©Roger Ycaza ©FCE


©Roger Ycaza ©FCE


Por último, en el libro álbum se aprovecha al máximo el soporte del libro, tanto sus elementos paratextuales (tapa, contratapa, portada, hoja de créditos, guardas, tipografía, etc.) como otros relacionados con su dimensión de objeto y las posibilidades que ofrece como tal. En este caso, podemos apreciar ramas secas con muy pocas hojas en las guardas iniciales, las cuales dan indicios de la atmósfera triste que predominará en la historia. En contraste, las guardas finales muestran ramas donde han brotado más hojas y en la contratapa, muchas más. Estos detalles coinciden con el tono esperanzador de la frase con la que concluye el texto: «Quizás mañana, cuando despierte, encuentre de nuevo mi sonrisa y hayan florecido los girasoles». Poco a poco los días raros irán pasando y la alegría volverá a brotar en su interior, como las hojas en los árboles.


Sin duda, Los días raros es un libro álbum que ofrece muchos detalles más para analizar y comentar, pero nuestro objetivo era brindar un breve recorrido por algunas de las características más notorias que podemos observar en este tipo de libros. Cabe destacar que no siempre apreciaremos todas las mencionadas y de que el libro álbum abre también muchas otras posibilidades de realización. No hemos querido dar una definición rígida, porque el libro álbum ha sido y sigue siendo un terreno propicio para la experimentación creativa, por lo que sigue estando en proceso de redefinición según los nuevos caminos que va mostrando. Por ello, la investigadora venezolana María Cecilia Silva-Díaz se refiere al libro álbum como «un camaleón a la espera de ser definido». Dediquémonos a observar la belleza de ese camaleón y sus casi infinitas posibilidades de cambio.


Lo que debes saber sí o sí
Roger Ycaza es un destacado ilustrador ecuatoriano que ha recibido importantes distinciones como el Premio A la Orilla del Viento, Mención de Honor en Iberoamérica Ilustra 2014 y el Premio Nacional de Ilustración Darío Guevara Mayorga (2011, 2014). 

María Fernanda Heredia es una de las autoras de LIJ más exitosas de Latinoamérica. Ha ganado cinco veces el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil Darío Guevara Mayorga, el Premio Norma-Fundalectura 2003 y el Premio A la Orilla del Viento 2014.


Si quieres seguir leyendo…
Puedes leer esta entrevista a María Cecilia Silva-Díaz, especialista en libro álbum.


¿Dónde encontrarlo?
Los días raros está disponible a S/ 35.00 en las librerías del Fondo de Cultura Económica:
  • Librería Blanca Varela (Jirón Berlín 238, Miraflores)
  • Librería - Café - Galería del FCE (Calle Esperanza 275, Miraflores)







martes, 6 de febrero de 2018

Libros traídos por las olas del mar (Parte II)

estupendo Amor AmAr el mAr
y vivir sólo de Amor
y mAr
(Jorge Eduardo Eielson)


La fuerza evocativa de la palabra aviva la fantasía y los recuerdos. A veces nos traslada a lugares lejanos donde jamás hemos estado, adonde tal vez no podremos volver o donde nos gustaría refugiarnos siempre. Por ello, les dejamos esta segunda selección que nos invita a vivir solo de amor (por los libros) y mar.

La venganza de los dioses moches
Escrita por Luis Nieto Degregori e ilustrada por Eunice Espinoza (ambos peruanos), esta novela obtuvo una de las menciones honrosas en el Premio Nacional de Literatura 2017, en la categoría de Literatura Infantil y Juvenil. Sus páginas nos trasladan hasta la costa norte del Perú donde siglos atrás emergió la poderosa civilización moche. Ahí, Pedro y María, dos adolescentes, asumirán la responsabilidad de haber sido elegidos para aplacar la ira de los antiguos dioses moches, quienes están enojados porque el hombre ha dejado de lado el respeto por la naturaleza y, lejos de vivir en armonía con ella como antaño, vive depredándola. En esta gran aventura, se enfrentarán a personajes míticos y a otros fantásticos inspirados en la iconografía moche. Sin duda, una historia interesante donde aflora la imaginación haciendo que pasado y presente se fusionen con destreza y precisión.



©Eunice Espinoza ©Editorial Panamericana

La ola
Resulta imposible ser indiferentes ante este maravilloso libro álbum sin palabras ilustrado por Suzy Lee (Corea del Sur). En sus páginas, solo a través de las ilustraciones, descubriremos a una niña que con curiosidad y timidez observa el mar desde la orilla. Poco a poco se va acercando hasta que decide cruzar el umbral de lo desconocido, (que coincide con la división de la doble página) y la sensación del mar en su piel es tan agradable que se entrega alegremente al juego junto a cinco gaviotas que la han estado acompañando desde el principio y que hacen eco de todos sus movimientos. Sin embargo, el mar no está siempre calmo, así que no tarda en aparecer una ola que le dará un interesante matiz a su nueva experiencia.

A diferencia de un libro ilustrado convencional, en este todos los detalles transmiten algún sentido y generan cierto impacto durante la lectura. Por ejemplo, su formato apaisado nos permite apreciar la amplitud del litoral al abrir el libro; y el color celeste, cuidadosamente dosificado sobre la página blanca con trazos a carboncillo, le otorga protagonismo al mar.




©Suzy Lee ©Bárbara Fiore Editora


Mar
Con textos de Ricardo Henriques e ilustraciones de André Letria (ambos portugueses), este «actividario» nos presenta un innovador formato de libro informativo. En sus páginas, tal como sugiere su denominación, encontraremos un diccionario con más de 200 palabras relacionadas con el mar, además de 80 actividades relacionadas con estos términos. Esta excelente edición destaca por el tono ameno a irreverente de sus definiciones que toman distancia de la solemnidad propia de los diccionarios y nos remiten a referencias más cotidianas y actuales. Es notable también la calidad de las ilustraciones y el diseño, ambos trabajados solo en azul, negro y blanco. Cabe destacar que las actividades nos invitan a experimentar, a jugar y a reír causando, por ejemplo, una tempestad en un vaso de agua. 



©Ediciones Ekaré


Un circo sin carpa
Escrita por Micaela Chirif y Carlos Yushimito (ambos peruanos), esta novela nos traslada a las playas de Puerto Eten, en el norte del Perú, para narrarnos las aventuras en las que se ven involucrados Fátima y Mateo, dos hermanos limeños que tratarán de ayudar a su nuevo amigo Román. Junto a otros amigos, pondrán en práctica un ingenioso plan para recuperar la carpa del circo donde viven Román y su familia, la cual les ha sido arrebatada por el alcalde debido a una deuda que tienen con él. Con un final inesperado, este libro destaca por un aspecto frecuentemente descuidado en la literatura infantil peruana: el uso estético del lenguaje. Lejos de subestimar a los jóvenes lectores, la prosa sugiere, evoca y juega con las posibilidades expresivas de las palabras, por lo que se disfruta de la historia, pero también de cómo es narrada.





Si quieres seguir leyendo…
Te recomendamos nuestra reseña de Un circo sin carpa, una de las primeras de nuestro blog.


¿Dónde encontrarlos?
La venganza de los dioses moches (Editorial Panamericana)
Disponible a S/ 35 en Editorial Panamericana (Calle Mercaderes N° 114 - Santiago de Surco / Av. Brasil 1841 – Jesús María), Crisol y MMultilibros de Pueblo Libre, Los Olivos y Comas.

La ola (Bárbara Fiore Editora)
Disponible al precio de S/ 79.00 (aproximadamente) en Íbero, Librería Sur y Lupas.

Mar (Ekaré)
Disponible a S/ 55.00 en Íbero Librerías.

Un circo sin carpa (Montena)
Disponible al precio de S/ 49.00 en Íbero Librerías, Librería Sur y Communitas.
También en formato e-pub / e-book a USD 8.99 en Me gusta leer.



lunes, 29 de enero de 2018

Ilustración de Perú para el mundo


La Feria de Libro Infantil de Bolonia (Italia), que en este año realiza su 55ª edición, es el evento más importante para todos los profesionales y empresas que intervienen en la publicación y comercialización de libros para niños. Se estima que a sus instalaciones llegan alrededor de 5000 profesionales provenientes de todo el mundo para exponer su trabajo, vender y comprar derechos de autor, conocer las nuevas tendencias del sector, etc. Es, sin duda, un lugar privilegiado del que muchos agentes del sector quisieran ser parte: editores, autores, ilustradores, traductores, agentes literarios, editores, distribuidores, libreros, bibliotecarios, etc.

En el 2017, nuestro país fue representado en Bolonia por Polifonía, editorial especializada en libros ilustrados y libro álbum, que fue invitada a exponer su trabajo. Para conocer más detalles de su participación, puedes leer la entrevista que le hicimos a Gabriela Ibañez, su directora.

Este año, nuestra compatriota Issa Watanabe fue seleccionada para integrar la Exposición de Ilustradores de esta feria, que se realizará del 26 al 29 de marzo y que reúne a 77 ilustradores de 25 países. Es la primera vez que una ilustradora peruana expondrá su trabajo en tan importante evento. Cabe destacar que por haber sido seleccionada, Watanabe participará automáticamente en la competencia por el Premio Internacional de Ilustración de la Feria del Libro Infantil de Bolonia - Fundación SM y de la Beca ARS IN Fabula.

La destacada artista peruana ha ilustrado libros para niños: El pájaro pintado de José Watanabe (Peisa, 2008), La lavandera de Carlos Yushimito (MALI, 2013) y Las aventuras de Juanito y su bicicleta amarilla de Luigui Valdizán (Polifonía, 2014). Además, fue ganadora junto a Micaela Chirif del concurso de álbum ilustrado A la Orilla del Viento 2013 por ¡Más te vale, mastodonte! (FCE, 2014).

A continuación, les compartimos algunas ilustraciones de Issa Watanabe:

* Ilustraciones presentadas a la Feria de Bolonia

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe

* La lavandera de Carlos Yushimito (MALI, 2013)

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe

* Las aventuras de Juanito y su bicicleta amarilla de Luigui Valdizán (Polifonía, 2014)

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe

* ¡Más te vale, mastodonte! (Micaela Chirif e Issa Watanabe / FCE, 2014)

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe


Sumada a la gran noticia que representa la participación de Issa Watanabe en Bolonia, queremos mencionar que Fátima Ordinola, también peruana, ha sido preseleccionada entre cerca de 3000 ilustradores de todo el mundo como candidata a participar en Ilustrarte 2018, bienal internacional de ilustración para la infancia que se lleva a cabo en Lisboa desde el 2003. La selección definitiva de los participantes se dará a conocer en febrero y esperamos los mejores resultados para ella.

Consideramos que es momento de revalorar y dar el debido reconocimiento en nuestro país al rol que cumplen los ilustradores en los libros infantiles, pues su aporte muchas veces va más allá de lo decorativo y, por el contrario, enriquece y complementa los universos ficcionales creados por el autor. Por otro lado, si observamos las ilustraciones de esta publicación, notaremos que toman cierta distancia de lo convencional, de lo que solemos ver en las publicaciones infantiles locales, y experimentan para lograr paletas de color y formas distintivas. Esto pone en relieve la exploración estética inherente al arte, porque las ilustraciones para niños también y son arte y de ninguna manera deben ser subestimadas.

A continuación, podrán ver algunas ilustraciones de Fátima Ordinola. Si bien se mantienen en reserva las que presentó a la bienal, las que siguen nos darán una idea de los caminos por los que viene experimentando.



* Rosita de Lima de Jenny Varillas Paz (Panamericana, 2017)

©Fátima Ordinola

* José María Eguren, vida y obra de Jéssica Rodríguez (Panamericana, 2017)


©Fátima Ordinola

©Fátima Ordinola

* Ilustración inédita
©Fátima Ordinola


Lo que debes saber sí o sí

Issa Watanabe es diplomada en letras por la Pontificia Universidad Católica del Perú y egresada de Bellas Artes en España. Ha dictado varios talleres de arte para niños en los que los invita a construir sus imaginarios personales con absoluta libertad creativa. El año pasado, participó como ponente en el encuentro internacional de ilustración Imaquinario 2017, que se realizó en el Museo de Arte Contemporáneo de Lima y en la FIL LIMA.
  
Fátima Ordinola estudió Diseño Gráfico en la Pontificia Universidad Católica del Perú e ilustración en Espacio Virgen y en la Universidad de Buenos Aires. Ha ilustrado los libros Rosita de Lima (Panamericana, 2017) y José María Eguren, vida y obra (Panamericana, 2017). Pueden seguir su trabajo en Behance.


sábado, 20 de enero de 2018

Hay vida más allá del viejo estante: un comentario a la novela Pulsaciones

Por Giancarlo Gonzales

Debo decir que me considero un lector tradicional. Me gustan los libros en crudo, con letras chiquitas, con páginas blancas o amarillentas y olor a viejo, a humedad, a guardado. En ocasiones acepto que un texto tenga ilustraciones, pero si no las tiene, no me hago problemas. Como adulto, soy asiduo consumidor de literatura “adulta” (perdonen la huachafería), pero como maestro de escuela, aterrizo también en espacios de lectura juvenil. En fin, a mis treinta y tantos, soy de los que leen de izquierda a derecha y de arriba a abajo.

Entonces, cuando ella me encargó leer un libro juvenil español, la idea no me entusiasmó demasiado. Cuando me dijo: «Te va a encantar. ¡Mira que está escrito completamente como si fueran mensajes de texto!», exhalé lentamente un airecillo caliente y pesado. «¡Además su autor es un booktuber famosísimo!», remató, mientras yo pensaba que todo era una jodita para Tinelli.              

Esta es la crónica del hombre revejido perdido en los confines de la literatura juvenil moderna.


La portada de Pulsaciones, colorida y pixeleada, me recordaba al universo de Minecraft, ese videojuego que capturó por meses a tantísimo adolescente y que yo nunca entendí del todo. Los textos de la tapa anticipaban una historia de amor y misterio, elementos casi imprescindibles de los superventas modernos. Respecto a la trama, la conocemos en calidad de chismosos: los personajes intercambian mensajes instantáneos a través de Heartbits, un programa similar a Whatsapp. Este software ficticio tiene sus ventajas. Por ejemplo, al final de cada día habrá contabilizado la cantidad de teclas pulsadas por el usuario; además, al iniciarlo, mostrará en pantalla una sentencia de Buda, como para dejarlo pensando a uno.

La protagonista es Elia, una adolescente que acaba de despertar de un coma provocado por un accidente de carretera. Su problema es que no recuerda los últimos tres días antes del siniestro. Entonces, con ayuda de su amiga Sue, deberá buscar pistas que la ayuden a reconstruir ese breve espacio temporal. Para complicar las cosas, aparece Phoenix, un misterioso personaje que empieza a escribirle a Elia y que parece saber demasiado sobre ella.

En general, el libro tiene sus aciertos y me hizo pasar una buena tarde, por eso se lo dije a ella con toda sinceridad. Si bien la trama es sencilla y los personajes semejantes, el formato novedoso está muy bien utilizado. Así, el texto corre como un río ante nosotros y los diálogos en mensaje de texto se reciben como una forma particular de texto teatral, en la cual los actores no hacen mutis por el foro, sino que se desconectan. Hay muy buena mano de los autores para crear atmósfera y transmitir emociones de los personajes sin recurrir a acotaciones de narrador, casi imprescindibles en una narrativa convencional. Además, los tiempos de respuesta entre los mensajes, las distintas horas de conexión de los personajes y ciertas referencias a libros y películas añaden tensión y enriquecen el texto.

Tanto se alegró ella con los buenos comentarios que le hice del libro, que me prestó de inmediato la secuela: Latidos, del 2016. En esta, los autores se arriesgan más con el formato. La historia ya no solo utiliza mensajes de texto, sino que además los personajes escriben en un blog y cuelgan fotos en una aplicación semejante a Instagram. Las tapas mantienen el estilo pixeleado, y los interiores ahora están en cuché y a colores, lo que realza las imágenes. Puedes ojear alguna otra reseña y verás que en general la secuela ha tenido gran éxito también.


Creo que la lectura de Pulsaciones y Latidos será bien recibida por los adolescentes de esta parte del globo y también por los revejidos como yo, dispuestos a explorar un poco. Los recomiendo. Y es que, si un libro me ha servido para ablandar algunos prejuicios y expandir fronteras de tolerancia, ¿cómo no lo voy a recomendar?


Lo que debes saber sí o sí
Javier Ruescas es un periodista español, conocido sobre todo por su exitoso canal de Youtube, en el que se dedica a hacer videoreseñas y comentarios de obras literarias juveniles. Actualmente, cuenta con más de 300,000 seguidores y millones de reproducciones. Su carrera como autor es precoz e interesante —Cuentos de Bereth (2009), Tempus Fugit (2010)—, al punto de que se encuentra bajo el amparo de la agencia Carmen Ballcels, misma que otrora representó a los señorones del Boom Latinoamericano. Ruescas ha contribuido muchísimo a que los jóvenes se acerquen a los libros. En esa línea, fue uno de los fundadores de la revista digital de LIJ El templo de las mil puertas, que cuenta a la fecha con sesenta y un números.

Francesc Miralles es un filólogo catalán con amplia carrera como editor, autor y traductor. Entre sus libros en español destacan Barcelona Blues (2004) y El quinto mago (2009). Su novela Un haiku per a l'Alicia se llevó el premio Gran Angular en 2002.


Si quieres seguir descubriendo
Si estás interesado en conocer más sobre Pulsaciones deja que te lo cuente el propio Javier Ruescas en este enlace

También puedes visitar la web de Francesc Miralles para conocer más de su trabajo.


¿Dónde encontrarlo? 
Disponible a S/ 30.00 en los puntos de ventas de SM durante la campaña escolar. Puedes consultar su buscador de librerías.