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martes, 6 de febrero de 2018

Libros traídos por las olas del mar (Parte II)

estupendo Amor AmAr el mAr
y vivir sólo de Amor
y mAr
(Jorge Eduardo Eielson)


La fuerza evocativa de la palabra aviva la fantasía y los recuerdos. A veces nos traslada a lugares lejanos donde jamás hemos estado, adonde tal vez no podremos volver o donde nos gustaría refugiarnos siempre. Por ello, les dejamos esta segunda selección que nos invita a vivir solo de amor (por los libros) y mar.

La venganza de los dioses moches
Escrita por Luis Nieto Degregori e ilustrada por Eunice Espinoza (ambos peruanos), esta novela obtuvo una de las menciones honrosas en el Premio Nacional de Literatura 2017, en la categoría de Literatura Infantil y Juvenil. Sus páginas nos trasladan hasta la costa norte del Perú donde siglos atrás emergió la poderosa civilización moche. Ahí, Pedro y María, dos adolescentes, asumirán la responsabilidad de haber sido elegidos para aplacar la ira de los antiguos dioses moches, quienes están enojados porque el hombre ha dejado de lado el respeto por la naturaleza y, lejos de vivir en armonía con ella como antaño, vive depredándola. En esta gran aventura, se enfrentarán a personajes míticos y a otros fantásticos inspirados en la iconografía moche. Sin duda, una historia interesante donde aflora la imaginación haciendo que pasado y presente se fusionen con destreza y precisión.



©Eunice Espinoza ©Editorial Panamericana

La ola
Resulta imposible ser indiferentes ante este maravilloso libro álbum sin palabras ilustrado por Suzy Lee (Corea del Sur). En sus páginas, solo a través de las ilustraciones, descubriremos a una niña que con curiosidad y timidez observa el mar desde la orilla. Poco a poco se va acercando hasta que decide cruzar el umbral de lo desconocido, (que coincide con la división de la doble página) y la sensación del mar en su piel es tan agradable que se entrega alegremente al juego junto a cinco gaviotas que la han estado acompañando desde el principio y que hacen eco de todos sus movimientos. Sin embargo, el mar no está siempre calmo, así que no tarda en aparecer una ola que le dará un interesante matiz a su nueva experiencia.

A diferencia de un libro ilustrado convencional, en este todos los detalles transmiten algún sentido y generan cierto impacto durante la lectura. Por ejemplo, su formato apaisado nos permite apreciar la amplitud del litoral al abrir el libro; y el color celeste, cuidadosamente dosificado sobre la página blanca con trazos a carboncillo, le otorga protagonismo al mar.




©Suzy Lee ©Bárbara Fiore Editora


Mar
Con textos de Ricardo Henriques e ilustraciones de André Letria (ambos portugueses), este «actividario» nos presenta un innovador formato de libro informativo. En sus páginas, tal como sugiere su denominación, encontraremos un diccionario con más de 200 palabras relacionadas con el mar, además de 80 actividades relacionadas con estos términos. Esta excelente edición destaca por el tono ameno a irreverente de sus definiciones que toman distancia de la solemnidad propia de los diccionarios y nos remiten a referencias más cotidianas y actuales. Es notable también la calidad de las ilustraciones y el diseño, ambos trabajados solo en azul, negro y blanco. Cabe destacar que las actividades nos invitan a experimentar, a jugar y a reír causando, por ejemplo, una tempestad en un vaso de agua. 



©Ediciones Ekaré


Un circo sin carpa
Escrita por Micaela Chirif y Carlos Yushimito (ambos peruanos), esta novela nos traslada a las playas de Puerto Eten, en el norte del Perú, para narrarnos las aventuras en las que se ven involucrados Fátima y Mateo, dos hermanos limeños que tratarán de ayudar a su nuevo amigo Román. Junto a otros amigos, pondrán en práctica un ingenioso plan para recuperar la carpa del circo donde viven Román y su familia, la cual les ha sido arrebatada por el alcalde debido a una deuda que tienen con él. Con un final inesperado, este libro destaca por un aspecto frecuentemente descuidado en la literatura infantil peruana: el uso estético del lenguaje. Lejos de subestimar a los jóvenes lectores, la prosa sugiere, evoca y juega con las posibilidades expresivas de las palabras, por lo que se disfruta de la historia, pero también de cómo es narrada.





Si quieres seguir leyendo…
Te recomendamos nuestra reseña de Un circo sin carpa, una de las primeras de nuestro blog.


¿Dónde encontrarlos?
La venganza de los dioses moches (Editorial Panamericana)
Disponible a S/ 35 en Editorial Panamericana (Calle Mercaderes N° 114 - Santiago de Surco / Av. Brasil 1841 – Jesús María), Crisol y MMultilibros de Pueblo Libre, Los Olivos y Comas.

La ola (Bárbara Fiore Editora)
Disponible al precio de S/ 79.00 (aproximadamente) en Íbero, Librería Sur y Lupas.

Mar (Ekaré)
Disponible a S/ 55.00 en Íbero Librerías.

Un circo sin carpa (Montena)
Disponible al precio de S/ 49.00 en Íbero Librerías, Librería Sur y Communitas.
También en formato e-pub / e-book a USD 8.99 en Me gusta leer.



sábado, 29 de julio de 2017

Entrevista a Vicente Ferrer, editor de Media Vaca

«No todo lo que se escribe o se dibuja tiene necesariamente que ponerse en un libro». 

Por Daniela Alcalde y Susana Ramírez
Lima - Madrid - Valencia/ junio, 2015

[Hace dos años, dos estudiantes estábamos en busca de un editor. Una acá en Lima y otra en Madrid compartíamos un mismo objetivo. No queríamos que nos publiquen un libro, lo que buscábamos era una tarea para final de curso: debíamos entrevistar a un editor. Tras leer sobre el trabajo de muchos de gran trayectoria, uno había quedado fijado en nuestra mente: Vicente Ferrer. Personalmente, nunca había tenido un libro de Media Vaca entre mis manos, pero todo lo que había leído sobre ellos y sobre el trabajo de su editor fueron suficientes para sentir la necesidad de descubrirlos. Hoy los libros de Media Vaca ya están en Perú para maravillar a muchas personas más gracias a la gestión de Monoblock. Ante tan buena noticia, decidimos desempolvar aquella entrevista].




«Hay que inventarse los libros que no existen para que la gente que no existe exista». Esta es una de las razones por las que Vicente Ferrer edita libros. Al leerla junto con las demás, se respira un aire de idealismo y de profunda convicción que parece ya lejano en el mundo editorial actualmente regido por la prisa y lo comercial. Y sí, el trabajo de Media Vaca, su editorial, parece un barco que voluntariamente navega contracorriente. Parece surreal que haya logrado sobrevivir en el sector editorial con un trabajo artesanal y pausado, con libros que no son parte de un proyecto editorial, sino de un proyecto de vida. Suficientes motivos para querer conocer más sobre su experiencia. Por ello, la siguiente entrevista.

Media Vaca cuenta con una trayectoria de 17 años, ¿qué crees que habéis aportado al mundo del libro a diferencia de otras editoriales?
(Bien empezamos. Es la primera pregunta y no sé qué contestar). Me parece que para poder aportar algo, el proyecto debería ser más conocido. Es estupendo comprobar que hay gente que conoce algunos de nuestros libros, pero no hay que confundir un libro con una editorial. Desde el principio nuestro propósito fue crear una biblioteca, y en eso estamos. (Lo que llamamos biblioteca es un proyecto que ahora mismo me costaría definir, pero que abarca algo más que una suma de libros). El mundo del libro tiene una historia que ya es larga, y que a casi nadie importa, que se va haciendo con los esfuerzos anónimos de muchas personas que no son solo los autores que figuran en las cubiertas. De todos esos esfuerzos, ¿qué quedará? Es difícil saberlo.

¿Qué elementos debe reunir una obra para convertirse en un libro de Media Vaca?
La mayor parte de los libros que hemos publicado son proyectos propios que responden a nuestros intereses personales. Generalmente, somos nosotros quienes proponemos un encargo a los autores, aunque no siempre es así. También recibimos propuestas de todo tipo a través de los caminos más dispares. Puedo decir que sabemos cuando algo nos interesa mucho (tanto como para dedicarle una parte importante de nuestro tiempo y considerables esfuerzos) cuando unos días después, a veces varios años después, aquello que leímos o que vimos nos sigue martilleando en la cabeza.

Según comentas, Media Vaca es un proyecto muy personal cuyas publicaciones responden principalmente a tus intereses, a ese ideal de «hacer los libros que no existen». ¿Cuál ha sido la clave que les ha permitido posicionarse en un mercado editorial muchas veces direccionado por cuestiones comerciales?
En mi opinión, para conseguir mantenernos como editores ha sido fundamental la decisión de no crecer y publicar únicamente tres libros al año. Somos conscientes de nuestras limitaciones y no nos ha parecido una buena idea forzar ese ritmo.

¿Cuáles crees que son los principales problemas u obstáculos a los que te enfrentas como editor actualmente?
Como les ocurre a la mayor parte de los editores, supongo, los problemas a los que nos enfrentamos están relacionados con el tiempo y el espacio. Por desgracia, el enfoque está bastante alejado de la filosofía que trata esas importantes cuestiones. Por una parte, nos falta tiempo para hacer los libros a nuestro gusto. Por otra parte, tenemos un almacén saturado: los libros, que entran de dos mil en dos mil, salen en cambio de uno en uno. También nos falta tiempo para contestar a las personas que se dirigen a nosotros. Sería preciso hacer una pausa en la producción para dedicarnos a la promoción y venta de los libros, y, quizá, para reorientar nuestro proyecto. Nos gustaría poder conversar con los lectores y libreros, a los que apenas conocemos y con quienes nos relacionamos casi exclusivamente a través de los libros.

Desde que comenzaste con Media Vaca hasta ahora, ¿cómo crees que ha cambiado el sector editorial y, en concreto, la edición de LIJ?
Diría que hoy hay más variedad. Aunque quizá, bien mirado, esa variedad no sea tan significativa, porque muchos catálogos parecen intercambiables. También hay más autores que se autoeditan, lo que no dice nada a favor de la pujanza del sector, más bien evidencia su debilidad.

Cada semana las librerías acogen decenas de novedades editoriales y resulta un hecho manifiesto que la oferta editorial supera la demanda lectora. ¿Crees que puede existir algún tipo de solución a la sobreproducción editorial existente?
En otras áreas de actividad se han implantado métodos para evitar la sobreproducción, pero ninguno de esos métodos parece aplicable a un sector como este, tan especial en tantos sentidos. Se me ocurre que una forma de racionalizar la producción pasaría por pensar dos veces cada decisión que se toma. Hay muchos automatismos y no siempre nos cuestionamos todo lo que se hace. Así, pensando pensando, quizá lleguemos a la conclusión de que basar el comercio de los libros en el reclamo de la novedad es algo completamente absurdo. Por otra parte, aunque resulte paradójico, también a los editores nos hace falta tiempo para leer. A todos nos vendría bien viajar más y ver otras cosas, y vivir una temporada fuera de los libros.

Luego de la experiencia con El alma se serena, ¿han considerado la posibilidad de publicar una obra de teatro para niños? Es un género poco desarrollado en la LIJ. ¿Qué opinas sobre ello?
Ese libro es muchas cosas a la vez, y también es un experimento. No hay muchas experiencias de ilustrar libros de teatro, fuera de las fotos de la puesta en escena. Antes hicimos El paseo de Buster Keaton, de Lorca, con ilustraciones y diseño de Manuel Flores, aunque tampoco está destinado a los niños. Durante la Segunda República, hubo en España un gran interés por el teatro, al que se dio una gran difusión y la consideración de arte revolucionario y verdaderamente popular. Deberíamos recuperar muchas cosas de esa época: al menos, la frescura y el espíritu lúdico, y el respeto con que se trataron las creaciones para los lectores más jóvenes. Hicieron teatro para niños (y libros de teatro) Antoniorrobles, Manuel Abril y Salvador Bartolozzi y Magda Donato, entre otros. Es cierto que hay todo un campo por explorar: algunos diálogos de Tono y Mihura, que merecen ser más conocidos, darían maravillosos libros de teatro para niños.

Tras todos estos años liderando el proyecto de Media Vaca, ¿ha cambiado tu concepción sobre el rol del editor?
La verdad es que no. Siempre he pensado que hay muchas clases de editores, y eso es lo que voy viendo. Tengo la sensación, sí, de que la mayor parte de los nuevos editores, que suelen formarse con los editores grandes, adquieren de estos, de la manera más natural, argumentos y comportamientos que les animan a desarrollar una vocación de «grandes». Personalmente, echo de menos espacios de discusión sobre la labor editorial en los medios de comunicación y, en general, en la vida diaria, fuera de los lugares establecidos por las ferias comerciales.

Sin duda la labor del editor es apasionante y conocer el trabajo de editoriales como Media Vaca resulta motivador. ¿Qué les aconsejarías a las personas interesadas en editar por primera vez?
Lo primero, que consideren seriamente la publicación. No todo lo que se escribe o se dibuja tiene necesariamente que ponerse en un libro. Hay cosas que cuando se convierten en libros pierden su frescura y se estropean. Si después de pensarlo mucho, uno acaba convencido de que lo mejor es hacer un libro, pues adelante: hagamos todo lo necesario para que salga de la mejor manera. En primer lugar, convendría llevar a cabo una pequeña investigación sobre el lugar adecuado para publicar y sobre las condiciones en que la edición debe realizarse. Esa pequeña investigación es un trabajo muy serio que a veces lleva tanto tiempo y esfuerzo como la obra que hemos inventado. No hay que rendirse a la primera. Es importante saber que la falta de respuesta por parte de una editorial no implica necesariamente un no: lo más probable es que no haya personal para ofrecer una respuesta. Cuando nada ocurre, hay que insistir, y, al mismo tiempo, seguir buscando. Y si nos gusta escribir, y si nos gusta dibujar, no debemos desanimarnos ni dejar de seguir trabajando.

Gracias a Vicente Ferrer por darse un tiempo para responder nuestras preguntas. Sabemos lo mucho que eso significa para un editor y valoramos su gran disposición.



Lo que debes saber sí o sí
La editorial Media Vaca es una editorial independiente de libros ilustrados para todo público. Fue fundada en Valencia, en 1998, por Begoña Lobo y Vicente Ferrer. Varios de sus libros han recibido importantes reconocimientos como los Bologna Ragazzi Award. Uno de los más destacados es maravillosa adaptación gráfica de Robinson Crusoe (Ajubel, 2009). También tienen libros de no ficción como los de la colección El mapa de mi cuerpo, en la que se explica en funcionamiento y razón de existir de partes inquietantes de nuestra anatomía como los agujeros de la nariz, las costras o el ombligo.







Si quieres seguir leyendo
Les encantará visitar la web de Media Vaca: http://www.mediavaca.com/ Ya saben. Ni se les ocurra apretar el botón.
Si ya andan por ahí, dense una vueltita por La vida privada de los libros. Luego de ello, querrán correr a comprarlos todos.


¿Dónde encontrar los libros de Media Vaca?
Si vas a la FIL, visita los stands de Monoblok y Books & Co. Si se te pasan las fechas, puedes encontrarlos en las siguientes librerías:
Monoblock (Av. Prolongación San Martín 207, Barranco, Lima)
Cuarto de juego (librería online: https://cuartodejuegos.net/)
Books & Co. (Avenida El Polo 670, Santiago de Surco, Lima)
Librería SUR (Av. Pardo y Aliaga 683, San Isidro, Lima)
Librería El Virrey (Bolognesi 510, Miraflores, Lima)




domingo, 5 de marzo de 2017

Entrevista a Ana Garralón

«Me gusta la libertad que da un blog, la posibilidad de
 ser independiente de verdad, una voz libre y honesta».


Su primer acercamiento laboral con la literatura infantil y juvenil (LIJ) se produjo en su propia librería especializada a finales de los ochenta y se intensificó cuando obtuvo una beca en la Biblioteca Internacional de Múnich. Desde aquel entonces, Ana Garralón (España) no ha dejado de trabajar por la LIJ, ya sea como editora, tallerista, investigadora o bloguera. Desde hace seis años, tenemos la suerte de leer sus reflexiones en su blog Anatarambana (http://anatarambana.blogspot.pe/), sitio de paso obligatorio para quienes estamos interesados en este maravilloso mundo LIJero. Con un estilo irónico y directo, ha logrado cautivar a más de un millón de cibernautas y su trabajo ha sido reconocido con el  Premio Nacional de Fomento a la Lectura 2016 que otorga el Gobierno de España. En esta entrevista, nos comenta sobre su actividad con el blog, su escuela online, la LIJ y los libros informativos, su tema de investigación actual. Los dejamos en su grata compañía.


Tu blog Anatarambana, tras seis años de trabajo continuo, ya superó un millón de visitas. ¿Cuáles crees que han sido las claves para lograr esta aceptación?

La verdad es que no sé cuáles son las claves, yo misma estoy sorprendida, pues es un blog con cierta modestia: no hay demasiadas entradas, hay meses que solo pongo dos artículos. Pero creo que los contenidos se acercan a intereses reales de aquellos que trabajan con libros para niños y también, tengo que reconocerlo, me atrevo a plantear cuestiones para discutir. Quizás esta sea una clave.


El año pasado el Premio Nacional de Fomento a la Lectura 2016 fue otorgado por primera vez a un blog: Anatarambana. Sin duda, un reconocimiento a tu trabajo y también al impacto de los medios virtuales en la actualidad. ¿Qué ventajas has encontrado en el uso de un blog como medio de difusión de la LIJ?

Me gusta la libertad que da un blog, la posibilidad de ser independiente de verdad, una voz libre y honesta. También me gusta que no hay horarios o «cierres» como los de las revistas en papel tradicionales. Otro aspecto muy interesante es la gran difusión que puede tener y llegar a lectores de muchos lugares del mundo de manera inmediata.


El proyecto de Anatarambana se amplió a la escuela online de literatura infantil (http://anatarambana.com/) . ¿Cómo surge esta idea?

La escuela online nace más bien de mi trabajo impartiendo talleres. Hay un gran interés en la formación y en la actualización de los mediadores y, siempre que daba a un taller me escribían desde variados lugares, así que pensé que ofrecer esos cursos (o talleres, porque no son muy extensos) online podría ser una buena oportunidad para que personas que no siempre viven en lugares centrales, puedan acceder a cursos de calidad. Estoy muy contenta con este proyecto por el que ya han pasado más de 700 personas, cada una de lugares y ámbitos muy diferentes, pero que consiguen crear en cada curso un ambiente muy especial. Me encantaría ampliar los cursos y otras propuestas, como un club de lectura online, pero la necesidad de trabajar con informáticos hace que mi modesto presupuesto no me alcance para todo lo que quiero hacer. Pero irá llegando.


Tu vinculación con la LIJ ya lleva mucho tiempo y ha abarcado diversas facetas como librera, editora, investigadora y bloguera. ¿Cuáles son los cambios más notorios que has percibido en ella durante los últimos años?

Me parece que la producción de libros para niños ha aumentado enormemente en los últimos años. Cada país tiene editoriales independientes que trabajan con creadores de gran nivel. Se ha enriquecido mucho el panorama. En mi blog estuvimos presentando, de la mano de especialistas en cada país, listados seleccionados de estas editoriales, pues resulta imposible hacer el seguimiento de lo que se publica en cada país. Esto que es muy bueno ha venido acompañado de otros problemas, como el de la distribución. Es imposible que todos los libros publicados en cada país puedan encontrarse en otros.


Sabemos que frecuentemente viajas por países de Latinoamérica aunque aún no has visitado Perú. ¿Has podido leer libros de LIJ peruana? ¿Qué impresiones tienes al respecto?

Con mucha tristeza digo que no he visitado Perú todavía. Ojalá pueda hacerlo en un futuro. Debido a las dificultades de mover los libros en otros países, lamentablemente no dispongo de información suficiente sobre la producción de LIJ peruana como para hacer algún comentario.


La producción de libros infantiles y juveniles en Perú ha crecido significativamente durante los últimos años. Esto supone una oferta cada vez más diversa en cuanto a temas, autores y calidad, ante la cual surge una pregunta muy frecuente entre maestros: ¿cómo reconocer un buen libro de LIJ? ¿Qué sugerencias les darías?

Estoy completamente de acuerdo y es un tema muy amplio para contestarlo en unas pocas palabras —quiero evitar lugares comunes—. Una parte de los talleres que hago van enfocados a elaborar criterios para seleccionar. Esos criterios dependen mucho de los objetivos de la selección (programas gubernamentales, los mejores de la producción, adquisición para bibliotecas, elaboración de un plan lector) y del bagaje personal de quien selecciona.


En el 2013 se publicó tu libro Leer y saber. Los libros informativos para niños, producto de varios años de investigación en torno al tema durante los cuales, sin duda, has leído muchos libros de este tipo. Según tu opinión, ¿qué características debe tener un libro informativo de calidad?

Cada vez estamos viendo más libros informativos de calidad que seducen a niños y adultos y es maravilloso que también se consideren en los congresos, encuentros, selecciones y recomendaciones. Personalmente me gusta que los libros informativos: informen, tengan claro a quién se dirigen, sean sorprendentes (en un sentido intelectual), planteen más preguntas que respuestas, den ganas de leer otros libros, sean creativos en sus líneas temáticas y conecten con el corazón de los lectores, es decir, que tengan capacidad de emocionar.


En tu libro expones la lectura de libros informativos como una necesidad. ¿De qué manera este tipo de publicaciones contribuye al desarrollo de la competencia lectora de los niños?

Las lecturas de libros informativos son una realidad en el día a día de los niños: les encantan los libros de dinosaurios;  en las bibliotecas curiosean los libros que les cuentan el mundo; y se sienten felices cuando pueden hablar sobre un tema de manera seria. ¿Por qué ignorar esta realidad y transmitir el mensaje de que eso no es leer? Creo que muchos mediadores no se animan a leer libros informativos por falta de interés personal, y consideran que a los niños les pasa lo mismo. Pero no es así en absoluto. Uno de los momentos más interesantes en los talleres que trabajo sobre ese tema es cuando los mediadores quedan atrapados por la belleza y el interés de muchos de los libros que presento, cuando descubren un mundo de posibilidades —tanto de trabajo como personal— en el que la lectura adquiere un significado nuevo.

¡Muchas gracias y suerte con este blog!


Le agradecemos a Ana Garralón por habernos concedido esta entrevista y por su buena disposición para colaborar con este proyecto que recién empieza.



Lo que debes saber sí o sí

La escuela de Anatarambana ofrece cursos totalmente online de 1 semana o 2 de duración, así como asesoría si quieres crear un libro informativo. Próximamente empezará el siguiente curso:

Atrápame si puedes. Libros y lecturas de 0 a 6 años
Dirigido por Carolina Lesa Brown. Del 17 al 23 de abril. Más información aquí.


 Si quieres seguir leyendo

De hecho que, si aún no lo han hecho, querrán leer de inmediato el blog de Ana, así que les compartimos algunas entradas que nos gustan mucho: 

¿Dónde encontrar los libros de Ana?

  • Leer y saber. Los libros informativos para niños está disponible en formato físico y virtual aquí
  • Historia portátil de la literatura infantil se puede encontrar en Editorial Panamericana (Calle Mercaderes N° 114 - Santiago de Surco) al precio de S/ 35.00.