lunes, 29 de enero de 2018

Ilustración de Perú para el mundo


La Feria de Libro Infantil de Bolonia (Italia), que en este año realiza su 55ª edición, es el evento más importante para todos los profesionales y empresas que intervienen en la publicación y comercialización de libros para niños. Se estima que a sus instalaciones llegan alrededor de 5000 profesionales provenientes de todo el mundo para exponer su trabajo, vender y comprar derechos de autor, conocer las nuevas tendencias del sector, etc. Es, sin duda, un lugar privilegiado del que muchos agentes del sector quisieran ser parte: editores, autores, ilustradores, traductores, agentes literarios, editores, distribuidores, libreros, bibliotecarios, etc.

En el 2017, nuestro país fue representado en Bolonia por Polifonía, editorial especializada en libros ilustrados y libro álbum, que fue invitada a exponer su trabajo. Para conocer más detalles de su participación, puedes leer la entrevista que le hicimos a Gabriela Ibañez, su directora.

Este año, nuestra compatriota Issa Watanabe fue seleccionada para integrar la Exposición de Ilustradores de esta feria, que se realizará del 26 al 29 de marzo y que reúne a 77 ilustradores de 25 países. Es la primera vez que una ilustradora peruana expondrá su trabajo en tan importante evento. Cabe destacar que por haber sido seleccionada, Watanabe participará automáticamente en la competencia por el Premio Internacional de Ilustración de la Feria del Libro Infantil de Bolonia - Fundación SM y de la Beca ARS IN Fabula.

La destacada artista peruana ha ilustrado libros para niños: El pájaro pintado de José Watanabe (Peisa, 2008), La lavandera de Carlos Yushimito (MALI, 2013) y Las aventuras de Juanito y su bicicleta amarilla de Luigui Valdizán (Polifonía, 2014). Además, fue ganadora junto a Micaela Chirif del concurso de álbum ilustrado A la Orilla del Viento 2013 por ¡Más te vale, mastodonte! (FCE, 2014).

A continuación, les compartimos algunas ilustraciones de Issa Watanabe:

* Ilustraciones presentadas a la Feria de Bolonia

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe

* La lavandera de Carlos Yushimito (MALI, 2013)

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe

* Las aventuras de Juanito y su bicicleta amarilla de Luigui Valdizán (Polifonía, 2014)

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe

* ¡Más te vale, mastodonte! (Micaela Chirif e Issa Watanabe / FCE, 2014)

©Issa Watanabe

©Issa Watanabe


Sumada a la gran noticia que representa la participación de Issa Watanabe en Bolonia, queremos mencionar que Fátima Ordinola, también peruana, ha sido preseleccionada entre cerca de 3000 ilustradores de todo el mundo como candidata a participar en Ilustrarte 2018, bienal internacional de ilustración para la infancia que se lleva a cabo en Lisboa desde el 2003. La selección definitiva de los participantes se dará a conocer en febrero y esperamos los mejores resultados para ella.

Consideramos que es momento de revalorar y dar el debido reconocimiento en nuestro país al rol que cumplen los ilustradores en los libros infantiles, pues su aporte muchas veces va más allá de lo decorativo y, por el contrario, enriquece y complementa los universos ficcionales creados por el autor. Por otro lado, si observamos las ilustraciones de esta publicación, notaremos que toman cierta distancia de lo convencional, de lo que solemos ver en las publicaciones infantiles locales, y experimentan para lograr paletas de color y formas distintivas. Esto pone en relieve la exploración estética inherente al arte, porque las ilustraciones para niños también y son arte y de ninguna manera deben ser subestimadas.

A continuación, podrán ver algunas ilustraciones de Fátima Ordinola. Si bien se mantienen en reserva las que presentó a la bienal, las que siguen nos darán una idea de los caminos por los que viene experimentando.



* Rosita de Lima de Jenny Varillas Paz (Panamericana, 2017)

©Fátima Ordinola

* José María Eguren, vida y obra de Jéssica Rodríguez (Panamericana, 2017)


©Fátima Ordinola

©Fátima Ordinola

* Ilustración inédita
©Fátima Ordinola


Lo que debes saber sí o sí

Issa Watanabe es diplomada en letras por la Pontificia Universidad Católica del Perú y egresada de Bellas Artes en España. Ha dictado varios talleres de arte para niños en los que los invita a construir sus imaginarios personales con absoluta libertad creativa. El año pasado, participó como ponente en el encuentro internacional de ilustración Imaquinario 2017, que se realizó en el Museo de Arte Contemporáneo de Lima y en la FIL LIMA.
  
Fátima Ordinola estudió Diseño Gráfico en la Pontificia Universidad Católica del Perú e ilustración en Espacio Virgen y en la Universidad de Buenos Aires. Ha ilustrado los libros Rosita de Lima (Panamericana, 2017) y José María Eguren, vida y obra (Panamericana, 2017). Pueden seguir su trabajo en Behance.


sábado, 20 de enero de 2018

Hay vida más allá del viejo estante: un comentario a la novela Pulsaciones

Por Giancarlo Gonzales

Debo decir que me considero un lector tradicional. Me gustan los libros en crudo, con letras chiquitas, con páginas blancas o amarillentas y olor a viejo, a humedad, a guardado. En ocasiones acepto que un texto tenga ilustraciones, pero si no las tiene, no me hago problemas. Como adulto, soy asiduo consumidor de literatura “adulta” (perdonen la huachafería), pero como maestro de escuela, aterrizo también en espacios de lectura juvenil. En fin, a mis treinta y tantos, soy de los que leen de izquierda a derecha y de arriba a abajo.

Entonces, cuando ella me encargó leer un libro juvenil español, la idea no me entusiasmó demasiado. Cuando me dijo: «Te va a encantar. ¡Mira que está escrito completamente como si fueran mensajes de texto!», exhalé lentamente un airecillo caliente y pesado. «¡Además su autor es un booktuber famosísimo!», remató, mientras yo pensaba que todo era una jodita para Tinelli.              

Esta es la crónica del hombre revejido perdido en los confines de la literatura juvenil moderna.


La portada de Pulsaciones, colorida y pixeleada, me recordaba al universo de Minecraft, ese videojuego que capturó por meses a tantísimo adolescente y que yo nunca entendí del todo. Los textos de la tapa anticipaban una historia de amor y misterio, elementos casi imprescindibles de los superventas modernos. Respecto a la trama, la conocemos en calidad de chismosos: los personajes intercambian mensajes instantáneos a través de Heartbits, un programa similar a Whatsapp. Este software ficticio tiene sus ventajas. Por ejemplo, al final de cada día habrá contabilizado la cantidad de teclas pulsadas por el usuario; además, al iniciarlo, mostrará en pantalla una sentencia de Buda, como para dejarlo pensando a uno.

La protagonista es Elia, una adolescente que acaba de despertar de un coma provocado por un accidente de carretera. Su problema es que no recuerda los últimos tres días antes del siniestro. Entonces, con ayuda de su amiga Sue, deberá buscar pistas que la ayuden a reconstruir ese breve espacio temporal. Para complicar las cosas, aparece Phoenix, un misterioso personaje que empieza a escribirle a Elia y que parece saber demasiado sobre ella.

En general, el libro tiene sus aciertos y me hizo pasar una buena tarde, por eso se lo dije a ella con toda sinceridad. Si bien la trama es sencilla y los personajes semejantes, el formato novedoso está muy bien utilizado. Así, el texto corre como un río ante nosotros y los diálogos en mensaje de texto se reciben como una forma particular de texto teatral, en la cual los actores no hacen mutis por el foro, sino que se desconectan. Hay muy buena mano de los autores para crear atmósfera y transmitir emociones de los personajes sin recurrir a acotaciones de narrador, casi imprescindibles en una narrativa convencional. Además, los tiempos de respuesta entre los mensajes, las distintas horas de conexión de los personajes y ciertas referencias a libros y películas añaden tensión y enriquecen el texto.

Tanto se alegró ella con los buenos comentarios que le hice del libro, que me prestó de inmediato la secuela: Latidos, del 2016. En esta, los autores se arriesgan más con el formato. La historia ya no solo utiliza mensajes de texto, sino que además los personajes escriben en un blog y cuelgan fotos en una aplicación semejante a Instagram. Las tapas mantienen el estilo pixeleado, y los interiores ahora están en cuché y a colores, lo que realza las imágenes. Puedes ojear alguna otra reseña y verás que en general la secuela ha tenido gran éxito también.


Creo que la lectura de Pulsaciones y Latidos será bien recibida por los adolescentes de esta parte del globo y también por los revejidos como yo, dispuestos a explorar un poco. Los recomiendo. Y es que, si un libro me ha servido para ablandar algunos prejuicios y expandir fronteras de tolerancia, ¿cómo no lo voy a recomendar?


Lo que debes saber sí o sí
Javier Ruescas es un periodista español, conocido sobre todo por su exitoso canal de Youtube, en el que se dedica a hacer videoreseñas y comentarios de obras literarias juveniles. Actualmente, cuenta con más de 300,000 seguidores y millones de reproducciones. Su carrera como autor es precoz e interesante —Cuentos de Bereth (2009), Tempus Fugit (2010)—, al punto de que se encuentra bajo el amparo de la agencia Carmen Ballcels, misma que otrora representó a los señorones del Boom Latinoamericano. Ruescas ha contribuido muchísimo a que los jóvenes se acerquen a los libros. En esa línea, fue uno de los fundadores de la revista digital de LIJ El templo de las mil puertas, que cuenta a la fecha con sesenta y un números.

Francesc Miralles es un filólogo catalán con amplia carrera como editor, autor y traductor. Entre sus libros en español destacan Barcelona Blues (2004) y El quinto mago (2009). Su novela Un haiku per a l'Alicia se llevó el premio Gran Angular en 2002.


Si quieres seguir descubriendo
Si estás interesado en conocer más sobre Pulsaciones deja que te lo cuente el propio Javier Ruescas en este enlace

También puedes visitar la web de Francesc Miralles para conocer más de su trabajo.


¿Dónde encontrarlo? 
Disponible a S/ 30.00 en los puntos de ventas de SM durante la campaña escolar. Puedes consultar su buscador de librerías.

sábado, 13 de enero de 2018

Libros traídos por las olas del mar (Parte I)



«La pura letra del mar / despierta el alma / el cuerpo duerme todavía», dice nuestra poeta Blanca Varela mientras contemplas quieto, la inmensidad y la belleza del mar, casi paralizado por el rumor de sus olas, ante esa furia que lejos de provocar miedo te acerca más a la serenidad. Sí, con el cuerpo dormido, pero con el alma inquieta, avivada por recuerdos que desfilan ante tus ojos y ensoñaciones que brotan de tu imaginación y se enredan con tus más profundos anhelos.

Sientes todo eso y recuerdas a Neruda y a Hemingway, y piensas en su relación con el mar, en lo mucho que este ha inspirado la creación literaria y en las líneas memorables que la literatura ha sabido darle. Y si vas un poco más allá en tus cavilaciones, tal vez te acuerdes de la LIJ y te provoque leer algunos de estos libros que parecen haber sido inspirados por el mar.


Naylamp y los jinetes del mar
Con textos de Cucha del Águila e ilustraciones de Leslie Umezaki, este libro ilustrado nos lleva hacia las playas del norte del Perú, a la costa de Lambayeque, donde es habitual ver a los pescadores desafiando al mar en sus caballitos de totora. «¿Desde cuándo recorren de esa manera el litoral?» es la pregunta que enlaza el presente con el pasado mítico de la región, remontándonos a la leyenda de Naylamp, el gran señor que llegó del mar para fundar una gran civilización en esas tierras. Se cuenta que sus descendientes poblaron los valles de la costa y que él no murió: se convirtió en ave y se perdió en el horizonte. Hoy en las tierras que alguna vez fueron del gran Naylamp los hombres, las mujeres y los niños no han perdido esa estrecha vinculación con el mar que alguna vez trajo a su antepasado: juegan en sus orillas, dominan sus olas en tablas de surf o las surcan en los tradicionales caballitos de totora. Cabe destacar que las ilustraciones del libro parten de iconografía y la paleta de colores de los pueblos moche, lambayeque y chimú. Por otro lado, los textos están en español, francés e inglés.


©Graph Ediciones ©Leslie Umezaki

Desayuno
Con textos de Micaela Chirif e ilustraciones de Gabriel Alayza, este libro álbum ya ha cruzado muchos mares y ha sido destacado en la prestigiosa lista The White Ravens 2014. En una apacible casa de playa, muy cerca del mar, una abuela prepara el desayuno y disfruta de lo cotidiano y lo sencillo de la vida: levantarse temprano, prepararse un café con leche, que la mesa esté bien arreglada… Sin embargo, aparte de lo que ella menciona, desfilan ante nuestros ojos extraordinarios seres provenientes del mundo marino (un pulpo, una sirena, piratas…), quienes la acompañan en su quehacer. Lo que más le gusta es la música y, por supuesto, no la disfrutará sola: un buzo aparece para sincronizarse con ella en un baile inolvidable. ¿Por qué esa relación tan intensa con el mundo marino? ¿Qué es lo que realmente ocurre en esa cocina? Muchas interrogantes quedan en el aire, pero lo que queda claro es que la sensibilidad por el arte y la fantasía pueden invadir cualquier espacio, incluso lo más íntimos, y la belleza está también en lo cotidiano, lo más sencillo puede ser a la vez maravilloso, todo depende de cómo lo observemos.



©Polifonía Editora, ©Gabriel Alayza
©Polifonía Editora ©Gabriel Alayza

Alma del mar
Otro libro destacado en la lista The White Ravens 2016. Con textos de Jaime Gamboa e ilustraciones del destacado Roger Ycaza, este entrañable libro álbum nos cuenta la historia de Alma y su papá, quienes sueñan con viajar a la costa para ver el mar. Hijo de un pescador que se vio afectado por la presencia de grandes barcos industriales y decidió alejarse de las costas llevándose sus historias y sus tristezas, el papá de Alma no deja ni un solo día de hablarle a su hija sobre el mar, de los seres que habitan en él y de las personas que lo navegan, siempre con mucha emoción y gestos exagerados. Alma y su padre no tienen riquezas, pero se tienen el uno al otro y, por supuesto, un sueño compartido. Llevan años ahorrando para el anhelado viaje, pero el dinero siempre termina yéndose en cubrir alguna necesidad primordial. Sin embargo, llegará el día en que emprenderán camino hacia la costa y seremos testigos de un conmovedor momento y del secreto que le será revelado a Alma.




©Amanuense ©Roger Ycaza


Don Antonio y el albatros
De José Watanabe y Micaela Chirif, con ilustraciones de Víctor Aguilar Rúa, este cuento nos relata la historia de don Antonio, un farero de espíritu inquieto que, lejos de estar satisfecho con su vida solitaria, anhela viajar y conocer todos los lugares sobre los que ha leído en las enciclopedias. Don Antonio vive en un islote, en medio del mar, y un día encuentra en su sala a un albatros que no sabe volar, así que decide ayudarlo enseñándole él mismo. Van pasando los días y el ave admira cada vez más la vida apacible de don Antonio, mientras él está cada vez más entusiasmado con la idea de ser maestro de vuelo, incluso empieza a construir unas hermosas alas de tela. Don Antonio quisiera ser un ave para volar por lugares lejanos; el albatros desearía tener todas las comodidades que supone la vida en el faro. Ambos lucharán por alcanzar su sueño, incluso yendo contra lo naturalmente establecido.


©Peisa ©Víctor Aguilar Rúa


Romi y el mar
Con textos de Rosalí León-Ciliotta e ilustraciones de Natalí Sejuro, este libro, con un enfoque más didáctico, nos traslada hasta las playas de Colán (Piura), donde la curiosa Romi va a pasar las vacaciones. Entre costumbres locales y paseos, nuevas interrogantes surgen en su mente y, como es habitual en ella, no tarda en encontrarles respuesta. Así, Romi logra comprender dónde se juntan el mar y el cielo, de qué está hecha la arena, por qué la espuma del mar es blanca, etc. Con una historia entretenida, este libro nos presenta algunos contenidos científicos de manera bastante amigable.




Si quieres leer más
Desayuno es un libro que frecuentemente es recomendado. Puedes encontrar algunas menciones sobre él en nuestro artículo sobre Madres y abuelas en la LIJ peruana, así como en la entrevista a Felipe Munita.

Si te interesó el libro de Don Antonio y el albatros, te gustará leer la reseña que Becky Urbina escribió para la Casa de la Literatura Peruana.

Por último, tal vez te animes a leer las respuestas de Rosalí León-Ciliotta a nuestro Cuestionario LIJero.


¿Dónde encontrarlos?

Naylamp y los jinetes del mar (Graph Editores)
Disponible a S/ 49.00 en Librería Sur (Av. Pardo y Aliaga 683, San Isidro) y Communitas (Av. 2 de mayo Nº 1684-90, San Isidro).

Desayuno (Polifonía Editora)
Disponible al precio de S/ 49.00 en Crisol, Íbero, Fondo de Cultura Económica, La Petisa Ilustrada, El Virrey, La Familia, Librería Sur, Librería Lupas y Cuarto de Juegos (https://cuartodejuegos.net/).

Don Antonio y el albatros (Peisa)
Disponible a S/ 32.00 en Crisol, Íbero Librerías y a edición en tapa dura a S/ 68 en La Petisa Ilustrada (Jirón Unión 108, Barranco) y Communitas (Av. 2 de mayo Nº 1684-90, San Isidro).

Alma del mar (Amanuense)
Disponible a S/ 54.00 en Monoblock (Av. San Martín 207, Barranco).

Romi y el mar (SM)
Disponible a S/ 30.00 en los puntos de ventas de SM durante la campaña escolar. Puedes consultar su buscador de librerías. http://sm.com.pe/buscador-de-librerias


Todos los libros, excepto Alma del mar, también están disponibles para lectura libre en la Sala de Lectura Infantil Cota Carvallo, en la Casa de la Literatura Peruana.

Horario de atención:
Martes a viernes de 10:00 a.m. a 5:00 p.m.
Sábados y domingos de 10:00 a.m. a 6:00 p.m.





lunes, 18 de diciembre de 2017

Mis libros LIJeros recomendados

Por Becky Urbina

Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carrol
Sin importar la edad que tengas, este clásico te atrapa y te hace sentir que el sentido del cambio, la rareza y la locura es bastante relativo. Las peculiaridades y disparates de sus extravagantes personajes, su humor incisivo y descabellado que convive con algunas escenas más bien desoladoras, el fluido discurrir de Alicia por un mundo absurdo que termina siendo muy afín a ella y todas las preguntas sin respuestas únicas que va sembrando el libro a través de sus páginas lo convirtieron hace mucho en uno de mis preferidos. Un libro que además recuerda que muchas veces en los momentos de mayor aburrimiento es cuando irrumpe la imaginación libremente, así que no está nada mal aburrirse algunas veces. Ediciones hay muchas, a mí me gustan mucho las ilustraciones de Rébecca Dautremer, así como las ilustraciones originales de John Tenniel, pero hay para todos los gustos.



Donde viven los monstruos, de Maurice Sendak
Un libro con más de 50 años y que mantendrá su vigencia por muchos años más. Siempre serán atractivos los monstruos, así como jugar a ser uno de vez en cuando. Este libro álbum nos presenta un viaje que podría durar lo que dura un enojo o toda una vida, hacia el lugar donde habita lo salvaje, con monstruos terribles y entrañables a la vez, que juegan, bailan, se asustan y se van a la cama sin cenar. Las ilustraciones que llegan a cubrir páginas enteras son otra razón para amar este libro, ¡qué capacidad de Sendak para retratar emociones en el rostro y postura de los personajes!

Un libro inquietante que nos enfrenta y reconcilia con nuestros propios monstruos, llegando incluso a agarrarles cariño, pero sabiendo que la fiesta monstruo no dura para siempre y que llegado el momento provoca quitarnos el traje de lobo y volver al hogar o a nosotros mismos.



Camino a casa, de Jairo Buitrago y Rafael Yockteng
Este conmovedor libro álbum hace algo digno de destacar entre los libros LIJeros: aborda temas y problemáticas reales de forma valiente y honesta, sin subestimar la inteligencia y capacidad de comprensión de los niños. Trata un tema duro como la ausencia del padre o incluso las desapariciones forzadas, pero lo hace de manera delicada y poética, con el equilibrio perfecto entre la crudeza de la realidad y las posibilidades de la fantasía. Ofrece, además, distintos niveles de lectura, por lo que puede ser adecuado para personas de diversas edades y cada uno puede leerlo e interpretarlo de forma distinta. Y por último y no menos importante, Camino a casa nos presenta a una pequeña heroína que ayuda a su familia a salir adelante pese a las adversidades, que asume responsabilidades domésticas de adultos, pero afortunadamente no deja de soñar e imaginar como cualquier niña.



* La petición era elegir tres libros, pero ante mi imposibilidad de escoger solo tres, aquí dejo un bonus track que no puedo dejar de mencionar. :D

¡¡¡BONUS TRACK!!!

En forma de palabras, de Micaela Chirif y Gabriel Alayza
Mi pequeño y yo somos fans declarados de los libros de Micaela Chirif, los tenemos casi todos y están en el ranking de los más leídos en nuestra biblioteca casera. Este en particular lo leemos de forma muy lúdica porque a sus tres años Vicente está en proceso constante de creación y de adquisición de nuevas palabras. Muchas veces repite las palabras que por algún motivo le gustan y a veces al comienzo no las usa de forma «correcta», pero se nota que le encanta poder decirlas como si se tratara de utilizar un juguete nuevo. En este libro, que Vicente entiende a su manera, podemos jugar con las palabras y sus sentidos mientras que además disfrutamos las ilustraciones y la sonoridad del texto. En algunas páginas empezamos a mencionar palabras de cada tipo: palabras que sirven para jugar, palabras enormes, palabras en las que podríamos sumergirnos, palabras que le llenan la barriga... Es sin duda un libro álbum que motiva a preguntarse, a pensar alrededor del lenguaje, pero también a crear y recrear un mundo en forma de palabras.





Sobre Becky Urbina
Poeta, mediadora de lectura y gestora cultural. Autora del poemario Camping en el país de las maravillas (Carpe Diem, 2014), con el cual ganó el IV Concurso de Poesía de Mujeres Scriptura y el Premio Luces del diario El Comercio. Ha participado en antologías de poesía, revistas y blogs literarios. Ha dictado talleres de poesía para niños y jóvenes. Actualmente se desempeña como mediadora de lectura en la Sala de Literatura Infantil Cota Carvallo y trabaja en un proyecto de libro álbum de poesía, resultado del primer Semillero de libro álbum de la Casa de la Literatura Peruana.


¿Dónde encontrar sus recomendaciones?
Alicia en el País de las Maravillas 
La edición ilustrada por Rébecca Dautremer está disponible en la edición de Edelvives a  S/ 72 en Communitas y en La Familia y a S/ 50 en las librerías del Fondo de Cultura Económica – Perú:
  • Librería Blanca Varela (Jirón Berlín 238, Miraflores)
  • Librería - Café - Galería del FCE (Calle Esperanza 275, Miraflores)
Donde viven los monstruos (Kalandraka)
Disponible a S/ 37.00 en Íbero Librerías y a edición en tapa dura a S/ 68 en La Petisa Ilustrada (Jirón Unión 108, Barranco) y Communitas (Av. 2 de mayo Nº 1684-90, San Isidro).

Camino a casa (Fondo de Cultura Económica)
Disponible a S/ 36.00 en las librerías del Fondo de Cultura Económica – Perú. En ambas librerías, ofrecen descuentos y promociones frecuentemente.

En forma de palabras (Polifonía Editora)
Disponible al precio de S/ 49.00 en Librerías Crisol, Íbero, Fondo de Cultura Económica, La Petisa Ilustrada, El Virrey, La Familia, Librería Sur, Librería Lupas y Cuarto de Juegos (https://cuartodejuegos.net/).

Todos los libros recomendados por Becky también están disponibles para lectura libre en la Sala de Lectura Infantil Cota Carvallo, en la Casa de la Literatura Peruana.

Horario de atención:
Martes a viernes de 10:00 a.m. a 5:00 p.m.
Sábados y domingos de 10:00 a.m. a 6:00 p.m.


sábado, 18 de noviembre de 2017

Mis libros LIJeros recomendados

Por Amy Young (Presidenta de Vía Libro)

Como animadora a la lectura, trabajo principalmente en aulas, bibliotecas o espacios públicos con grupo de 8 hasta 30 niños. Durante mis años de experiencia he aprendido que libros que funcionan con una edad, no siempre son significativos para otra, y libros que pueden ser bonitos para ser leídos en plan íntimo con hijos, sobrinos o amigos, no siempre funcionan con grupos numerosos en espacios grandes. Por esto, he escogido los libros que son mis favoritos para trabajar en grupos, porque esos también suelen funcionar en momentos de lectura más personales.

De 3 a 6 años
Para grupos de esta edad, busco textos que permiten interactividad con los lectores. Por ejemplo, con onomatopeyas que puedan reproducir los niños; repeticiones de elementos o frases para que las digan cada vez que aparecen en el libro; o alusiones a movimientos para que sean replicados por ellos. Textos breves con ilustraciones grandes y llamativas son los que mejor funcionan.

Mi libro favorito para esta edad es Donde viven los monstruos de Maurice Sendack, todo un clásico de los álbumes ilustrados, publicado inicialmente en 1963. Yo lo descubrí hace más de veinte años cuando lo leía con mis hijas, siempre «rugiendo rugidos terribles, crujiendo dientes terribles y mostrando las garras terribles» junto a ellas. Por supuesto, era uno de sus favoritos también, y sigue gustando donde lo lleve, sean grupos grandes o pequeños.




De 7 a 9 años
Para esta edad lo tengo claro: Olivia y todos los títulos de esta serie de Ian Falconer. Olivia es una chanchita divertida, atrevida, segura de sí misma que nunca se aburre y siempre cansa a todo el mundo. Cada libro de la colección la muestra en una nueva aventura: en el circo, en Venecia, montando su propia banda o creando princesas diferentes. Son los libros que más buscan en las bibliotecas donde trabajo, tanto niñas como niños, y desde los cinco hasta los diez años. Las ilustraciones, que evidencian con maestría la personalidad de Olivia, y el «je ne sais quoi» que tiene este personaje, logran que nos encante a todos, incluso a mí. No te equivocarás con Olivia para una biblioteca, colegio, casa o regalo. Además, las referencias culturales presentes en cada libro (cuadros famosos, actrices modernas, cantantes de ópera) son una tentadora invitación a buscar más detalles sobre ellos en internet, abriendo un mundo nuevo a los curiosos lectores de esta edad.



De 10 a 12 años
La elección para esta edad me ha costado más, pero al final he optado por el libro con el cual tengo más experiencia trabajando en aulas: Los amantes mariposa. Se trata de una leyenda japonesa presentada en una edición bellísima de gran tamaño con ilustraciones de lujo del maravilloso artista y autor francés Benjamin Lacombe. Lo suelo leer descifrando toda la simbología incorporada y destacando los elementos de la cultura japonesa según avanzamos con la historia. También ha funcionado en grupos de adultos. Naoko, la protagonista, es una chica de clase muy alta, que no quiere seguir el mandato de su padre de estudiar para ser una correcta dama y ama de casa. En rebeldía, se disfraza como chico para poder estudiar y disfrutar de la libertad como uno de ellos. Además de ofrecer una bella experiencia visual, el libro sirve de catalizador para abrir una conversación sobre costumbres culturales y sobre la vigencia actual de los perjuicios y desigualdades representados en el libro.



Ha sido difícil reducir mi lista de libros favoritos a solo tres. ¡Hay tantos! Tampoco quería dejar de mencionar a los autores peruanos que he descubierto desde que llegué hace cuatro años. Los libros de Micaela Chirif, José Watanabe y Fito Espinosa me encantan y los he incorporado en mis actividades de animación a la lectura.



Sobre Amy Young
Incansable promotora cultural con amplia experiencia dirigiendo proyectos de lectura en España y Perú. Actualmente, es presidenta y fundadora de la Asociación Cultural Vía Libro (2015), organización sin fines de lucro que busca facilitar el acceso al libro en zonas vulnerables de Perú, fomentar el hábito y el gusto por la lectura, y mejorar los niveles de comprensión lectora. Para ello trabaja en la implementación de bibliotecas comunales y escolares, además de gestionar proyectos como Clubes de Lectura y Leo Contigo.


Para saber más de Vía Libro:
Visita su fanpage haciendo clic aquí. 


¿Dónde encontrar sus recomendaciones?
Donde viven los monstruos (Kalandraka)
Disponible aproximadamente a S/ 69.00 en Íbero Librerías y La Petisa Ilustrada (Jirón Unión 108, Barranco).

Serie Olivia (Fondo de Cultura Económica)
Disponible en las librerías del FCE con precios entre S/ 40.00 y S/ 48.00 para cada título de la colección. Las direcciones son las siguientes: 
  • Librería Blanca Varela: Jirón Berlín 238, Miraflores.
  • Librería - Café - Galería del FCE: Calle Esperanza 275, Miraflores.

Los amantes mariposa (Edelvives)
Disponible aproximadamente a S/ 92.00 en Librería Sur (Av. Pardo y Aliaga 683, San Isidro) y Lupas Librería (Lord Cochrane 298, San Isidro).

Donde viven los monstruos y Los amantes mariposa también están disponibles para lectura libre en la Sala de Lectura Infantil Cota Carvallo, en la Casa de la Literatura Peruana.

Horario de atención:
Martes a viernes de 10:00 a.m. a 5:00 p.m.
Sábados y domingos de 10:00 a.m. a 6:00 p.m.




domingo, 22 de octubre de 2017

Entrevista al investigador Felipe Munita

«Quizás debemos dejar de lado la idea de que
 la gran culpable de que los chicos no lean es la tecnología»




Tras diez años de implementación del plan lector en las escuelas del Perú, son muchos los avances, pero también lo son las inquietudes en torno a cómo debemos trabajar la lectura en la escuela y con qué objetivos: ¿solo debemos buscar el placer por la lectura?, ¿y la comprensión?, ¿cómo deben ser los encuentros entre los estudiantes y los libros?, ¿qué rol debemos asumir en ellos?

De una didáctica de la literatura tradicional e historicista en la que el docente asumía un rol expositivo y explicativo, de pronto los maestros tuvimos que familiarizarnos con términos como «promoción» y «animación» de la lectura, y con nuevos objetivos como el goce de la lectura y el hábito lector. El salto fue grande, pero también lo ha sido el impulso de los maestros por adaptarse y acompañar a sus estudiantes por este tránsito entre libros. El reto continúa y nuevos enfoques nos abren caminos posibles para seguir avanzando.

Hace algunos meses, Felipe Munita, consultor internacional de Unesco, visitó nuestro país por segunda vez para trabajar en la formación de mediadores de lectura, un término poco extendido en nuestro contexto educativo y que nos puede dar luces para repensar nuestra práctica docente apuntando a un camino que probablemente integra lo que venimos haciendo, pero a la vez lo amplía y le da mayor trascendencia. Por este motivo, decidimos entrevistarlo.


Llevas varios años investigando sobre la mediación lectora en contextos escolares, incluso tu tesis doctoral abordó este tema. ¿Podrías aclararnos la diferencia entre mediación y animación a lectura?

Durante mucho tiempo se habló mucho de animación lectora, en los años 90 y a principios de este siglo, y se pensó con una perspectiva de acercamiento lúdico que tenía poco margen de intervención por parte del adulto. A veces eran actividades muy rimbombantes, que tendían a alejarse del texto o lo tomaban solo como un trampolín o un pretexto para acercarse a otras prácticas, y no abordaban procesos de acompañamiento de lectura. En cambio, la mediación implica situarse desde el acompañamiento y desde una lógica en la cual un adulto interviene para propiciar procesos de lectura en los chicos. Puede, por ejemplo, ayudarles a descubrir en un libro algo interesante que hasta el momento no habían visto, acompañarlos en la construcción de una relación de implicación personal con el texto o la elaboración de una inferencia. Todos esos son elementos que se aprenden cuando tienes apoyo de un lector más experto que te acompañe en ese proceso. Por eso, la perspectiva de la mediación se sitúa desde ese lugar del acompañamiento de los procesos de lectura por parte de un adulto docente, o quien sea, que media la relación del niño con el libro.


En tu tesis señalas que el contexto escolar también influye en el éxito de la formación de lectores. ¿De qué manera la institución escolar puede contribuir a la difícil tarea de que los estudiantes lean más o lean bien?

Es un hecho que en nuestros países la escuela es, parafraseando a Graciela Montes, la gran ocasión, el lugar en el que podemos asegurar el encuentro de todos los chicos con la cultura escrita, con el libro o con la literatura. A mí me parece que en la escuela debemos pensar en proyectos de mediación o de acompañamiento de los chicos en el acercamiento a los libros, centrados en cómo podemos ayudarlos a construir una relación de implicación personal con los libros que favorezca a su vez el placer de la lectura. Ese  goce desde muchos discursos se ha pensado natural, pero en realidad es cultural. El placer lector no surge de manera automática al entrar en contacto con los libros; hay una serie de mediaciones detrás de ello. Por eso, creo que la escuela, en la medida en que se sitúe en los procesos de acompañamiento, puede llevarlos a generar una relación de goce y de implicación personal con los libros, a avanzar en su competencia interpretativa. Eso se logra a través de muchas formas, pero quizás las experiencias más bellas que hemos conocido surgen de abrir espacios diversos de lectura en las aulas, de generar espacios continuos de discusión y conversación literaria, del trabajo por proyectos de lengua y literatura en los cuales todas las acciones tienen un sentido porque están relacionadas con una situación comunicativa determinada. Son diversas las formas en las cuales la escuela puede abordar ese desafío de formar lectores.


Hace unos días mencionaste que los mejores aliados del mediador son los buenos libros. ¿Qué características deben tener para que los califiquemos de esa manera?

Depende mucho de qué le pedimos al libro. Si yo como mediador tengo como objetivo trabajar actividades motivacionales, de acercamiento íntimo y subjetivo, de explorar las primeras lecturas, la impresión personal de los chicos frente a los libros, ahí puedo abarcar una diversidad de lecturas. En cambio, si lo que quiero es trabajar la competencia de lectura y los quiero hacer avanzar hacia lecturas más complejas, le voy a pedir a un libro que sea más resistente, que demande cierta elaboración para llegar a una interpretación interesante, que se necesite de la lectura de ciertas marcas textuales o indicios para poder elaborar interpretaciones consistentes. Esto del buen libro depende mucho de qué le pido yo como mediador al libro. Un buen libro puede ser desde Siete ratones ciegos, que es un álbum muy interesante para primeros lectores, hasta un cuento como «El dragón» de Ray Bradbury, que es un texto ambiguo, complejo, que tiene muchos niveles de realidad. Entonces, yo creo que la pregunta de los libros hay que hacerla siempre en función de libros para qué y para quién, como menciona Teresa Colomer. Me parece interesante subrayar el «para qué» en función de los objetivos que tengo como mediador y el «para quién» en función de los lectores que tengo al frente.


Aún hay dudas entre los maestros sobre si deben proponer lecturas obligatorias o dejar que los estudiantes seleccionen libremente lo que leerán. ¿Cuál sería tu recomendación al respecto?

Yo no lo veo como una disyuntiva. No lo veo como lecturas obligatorias versus lecturas autoseleccionadas por placer, porque las experiencias más interesantes de formación de lectores nos muestran diversidad de espacios de lectura; es decir, que tiene que haber espacios de lectura autoseleccionada y libre, en complemento con espacios de lectura obligatoria y guiada. ¿Cómo vas a hacer actividades de guía y de acompañamiento si es que todas las actividades y espacios que abres son de lectura libre y autoseleccionada? No se puede. Es necesario tener a veces momentos de lectura compartida por todos y a partir de esa lectura obligatoria, si se quiere, pensar en determinadas actividades y espacios de mediación. Creo que tenemos que ir dejando atrás esa lógica excluyente de «obligación o lectura libre» y pensar cuándo es interesante abrir espacios de lectura libre u obligatoria y para qué. Hace un tiempo, llegué al aula con Voces en el parque [libro álbum de Anthony Browne] y una de mis estudiantes dijo: «¡Ah, no! ¡Qué aburrido! Yo ya he visto ese libro en la biblioteca. Es raro y no lo entiendo». Pero tres sesiones después era su libro favorito. Si es que nos olvidamos de la lectura obligatoria y guiada, no podríamos tener nunca ese paso que vivió esa niña. La lectura obligatoria nos ofrece eso y por lo tanto nos da muchas posibilidades para la formación de lectores que no nos ofrecen los espacios de lectura libre y viceversa.

Existen posturas que rechazan la evaluación del plan lector en la escuela. Desde el enfoque de mediación, ¿qué lugar ocuparía?

El lugar que ocupa es como parte del proceso. No lo veo como algo aparte, como algo completamente diferente, sino como algo muy integrado al proceso de trabajo con la lectura. Desde la lógica de proyectos y las secuencias didácticas, la evaluación está integrada al proceso y no se piensa únicamente como una calificación final, sino como distintos momentos en los cuales haces procesos de metacognición, de distanciarse de tu trabajo y poder mirarlo con otros ojos o de poder mirar y retroalimentar el trabajo de tus compañeros. Creo que deberíamos dejar de pensar la evaluación como algo completamente aislado de los procesos de lectura e ir pensando cómo podemos alojar a las evaluaciones en el proceso de encuentro de un niño o de un joven con el libro, y no vinculada solamente a la calificación o algo final, porque la evaluación es mucho más que eso, es un proceso que da insumos para mejorar. Desde esa perspectiva, la evaluación debería situarse en todo el proceso de acompañamiento de una o varias lecturas. Tomar distancia de mi trabajo y tratar de ver cómo puedo mejorar lo que estoy haciendo, eso es la evaluación.


¿Cómo fomentar la lectura de libros en la escuela en un contexto dominado por las nuevas tecnologías?

Hoy en día contamos con bastantes resultados de investigación internacional, con evidencia científica que indica que cuando la formación de lectores con libros en papel ha sido exitosa en el contexto escolar, la irrupción de tecnologías no es en ningún caso un enemigo, sino que esos chicos que han sido formados de manera fecunda como buenos lectores tienden a navegar tanto en el papel como en la pantalla. Incluso muchos de esos buenos lectores prefieren finalmente el papel. Ya hay muchos resultados de investigación que avalan esta cuestión. Los propios jóvenes, adolescentes y niños que formaban parte de esos estudios nos están diciendo que tal vez tenemos que dejar de pensar en la lógica libros de papel versus nuevas tecnologías. Quizás debemos dejar de lado la idea de que la gran culpable que los chicos no lean es la tecnología, porque no tenemos grandes evidencias que apoyen esa sentencia. Más bien la evidencia en estos primeros años de trabajo en esas líneas apunta a que las tecnologías pueden ser un aliado en los procesos de formación de lectores. Creo que es una relación dialógica entre ambos más que una enemistad.


Si bien tu investigación está centrada en espacios escolares, ¿qué aspectos consideras importantes para la mediación lectora en otros contextos?

La mediación lectora en un contexto extraescolar es distinta a la que tiene lugar en la escuela, puesto que esta tiene un objetivo muy claro: el progreso. Se le pide a la escuela que los chicos progresen en sus hábitos de lectura y en su competencia interpretativa, objetivos que no se le piden quizás a un mediador que trabaja en un contexto carcelario o que va a leer cuentos a un hogar de ancianos. Hay trabajos como los de Beatriz Helena Robledo o Michèle Petit que nos dan luces acerca de dos puntos importantes para pensar la mediación lectora y el fomento lector en contextos extraescolares: el diagnóstico de las practicas letradas de la comunidad en la que se inserta ese mediador y la acogida hacia esos lectores que muchas veces tienen situaciones autobiográficas o socioculturales de quiebre total en relación con la cultura escrita. Entonces, hay que entrar desde los afectos del mediador, desde la hospitalidad.


Tu otra línea de investigación es la poesía para niños, un género poco trabajado en la escuela y con poca presencia en el mercado editorial. ¿Qué posibilidades ofrece la poesía en el proceso de formación de lectores?

Ofrece muchísimas posibilidades. En los niños más pequeños abre una oportunidad de acceso a la musicalidad del lenguaje, al trabajo de manipulación de la palabra con fines estéticos y del juego con la música, con el sonido y con el ritmo. Una poesía para niños un poco más grandes brinda la posibilidad de acercarse a textos plurisignificativos que abren muchos sentidos y que no se agotan con una sola lectura. Eso también lo ofrecen los buenos álbumes, los buenos cuentos, pero en la poesía es algo muy marcado y que ofrece, además, un espacio de trabajo para la construcción del sujeto lector entendido como esa lectura más íntima, personal y subjetiva de cada uno. Esa transacción de cada uno con el texto ofrece también la posibilidad de ver formas de interrelación entre las obras diferentes a las que se dan en la narrativa: cómo la poesía trabaja con el diálogo con otros poetas desde los epígrafes, los versos robados a otros poetas, cómo mucha de la poesía juvenil e infantil actual recoge elementos de la tradición de la poesía popular. La poesía nos deja muchas puertas abiertas para adentrarnos en la musicalidad de lenguaje, en lo que se ofrecen unas obras a otras, en la plurisignificatividad de los textos.


Luego de algunas visitas a nuestro país, ¿qué impresiones tienes sobre la literatura infantil y juvenil peruana? ¿Hay algún título o autor que haya llamado poderosamente tu atención?

La impresión que me da es que está en un estadio todavía muy inicial, en el que, por ejemplo, la edición de libros álbumes recién está despuntando. También percibo que hay pocos espacios de circulación de las obras porque, al no haber un sistema potente de bibliotecas públicas o escolares, los circuitos en los cuales circulan las obras de LIJ quedan restringidos a circuitos más bien familiares, lo que tiende a elitizar el mundo de la LIJ. Por otra parte, en términos de la producción editorial, me parece que ya empieza a haber proyectos muy interesantes como el de Polifonía Editora, que es un caso que he venido siguiendo y que ya tiene obras que me parecen de altura como Desayuno, de Micaela Chirif y Gabriel Alayza, obras que ya están explorando los lenguajes del álbum: la interacción texto-imagen, el diseño, las posibilidades que ofrece la doble página, etc. Cuando ya hay un trabajo de exploración de los lenguajes que te ofrecen un formato u otro, ahí me parece que estamos llegando a un estadio más interesante, pero todavía dentro de una etapa muy inicial de producción.


Lo que debes saber sí o sí
Felipe Munita es doctor en Didáctica de la Lengua y la Literatura por la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Su tesis sobre el mediador de lectura, dirigida por la especialista catalana Teresa Colomer, obtuvo la mención de Doctor Internacional y el Premio Extraordinario de Doctorado. Se ha desempeñado como promotor de lectura, docente de aula y profesor universitario. Sus líneas de investigación giran en torno a la educación literaria y la poesía para niños. Actualmente, es miembro de Gretel (Grupo de Investigación de literatura infantil y juvenil y educación literaria de la Universidad Autónoma de Barcelona).


Si quieres seguir leyendo
Puedes buscar el poemario de Felipe Munita: Diez pájaros en mi ventana (Ekaré, 2016), ganador de la Medalla Colibrí 2017 en la categoría de Ficción Juvenil. El distribuidor del sello editorial es Íbero Librerías.

Para ampliar las reflexiones sobre los diez años del plan lector en nuestro país, te recomendamos revisar la cartilla informativa que sintetiza las jornadas que se hicieron en la Casa de la Literatura Peruana el año pasado. Puedes leerla aquí.

Y si quieres saber más sobre el rol del docente como mediador de lectura, puedes leer la tesis de Felipe aquí.


Si quieres escucharlo
Conversatorio: Lectura en la escuela y fomento de la lectura
Participan: Milagros Saldarriaga y Felipe Munita
Feria Ricardo Palma 2016

Entrevista: La mediación de la lectura, hábito lector y enfoques regionales de lectura
Participan: Milagros Saldarriaga y Felipe Munita
Casa de la Literatura 2016